La Corte Suprema de Brasil decidió ayer postergar la discusión sobre el nombramiento del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva como ministro del gobierno de Dilma Rou­sseff, anunciado en marzo pasado y suspendido por una medida cautelar.

Teori Zavascki, uno de los 11 magistrados del tribunal, propuso dejar la discusión para otra fecha, debido a que tiene en sus manos denuncias contra Lula sobre las que la Corte aún no se ha pronunciado, lo que fue respaldado por los otros jueces.

De ese modo, Lula continuará sin saber si podrá asumir como ministro de la Presidencia en el gobierno de Rousseff, quien está bajo una seria amenaza de ser sometida a un juicio con miras a su destitución.

Lula fue nombrado ministro de la Presidencia el pasado 16 de marzo y llegó a asumir el cargo un día después, pero un terremoto político y una catarata de medidas cautelares dejaron sin efecto su nombramiento y su posterior investidura.

“El hecho de no haber sido autorizado antes a ocupar el cargo fue un choque, una sorpresa que tuvo consecuencias gigantescas para el gobierno”, dijo Sergio Praça, analista político de la Fundación Getulio Vargas.

Mientras Lula deberá continuar trabajando para salvar al gobierno sin un cargo formal, Rousseff decidió viajar este jueves a Nueva York para firmar un tratado de cambio climático en la ONU, dejando el mando del país a Temer, a quien acusa de conspirar para destituirla.