El gobierno argentino de Mauricio Macri impulsó la instrumentación desde este jueves de cortes programados del servicio eléctrico en la capital federal y su periferia para paliar la crisis energética.
Los cortes se realizarán en días hábiles y por turnos rotativos de tres horas, según anunció el Ministerio de Energía.

“Para prevenir males mayores y mientras duren las condiciones de alta sensación térmica, procederemos a solicitar a Edenor y Edesur (empresas prestatarias) y eventualmente a otras distribuidoras de electricidad del interior del país cortes programados rotativos de aproximadamente 5% de la energía distribuida”, explicó la cartera.

Decenas de miles de usuarios de Buenos Aires vienen sufriendo apagones desde hace semanas, que en algunos barrios se prolongan incluso por días, en medio de una ola de calor agobiante en pleno verano austral.

Según se explicó, la medida es un paliativo ante la demanda en el sistema eléctrico que viene “batiendo diariamente los registros históricos, junto con la precariedad del sistema de generación y distribución eléctrica, lo que hace necesario tomar medidas de emergencia”.

El plan de cortes se aplica el mismo mes en el que empiezan a regir aumentos en la tarifa eléctrica de hasta 600% para unos 32 millones de usuarios residenciales, comerciales e industriales de todo el país.
El incremento persigue ahorrar hasta unos 4,000 millones de dólares anuales en subsidios, según el Gobierno.

Macri (derecha liberal) asumió el 10 de diciembre y se comprometió a eliminar los subsidios impuestos por los gobiernos peronistas de centroizquierda de Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández (2007-2015), con el argumento de que las empresas del sector eléctrico sufren un proceso de desinversión por esta causa.