Este domingo, los argentinos irán a las urnas para elegir a su próximo presidente. El candidato oficialista Daniel Scioli es el favorito para una primera vuelta con tres grandes candidatos, y busca ganarla. Para hacerlo, necesita obtener más de un 45% de los votos o un 40% siempre y cuando su diferencia con el segundo más votado sea de más del 10%. La actual presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, quien está en el cargo desde 2007, no puede postularse para un tercer periodo consecutivo. Mark P. Jones, catedrático en estudios latinoamericanos de la Universidad de Rice, Houston, Estados Unidos, entrega sus nociones sobre lo que se puede esperar de las elecciones del domingo.

¿Quiénes son los candidatos y qué hay en su agenda?
– Solo tres candidatos tienen opciones de convertirse en el próximo presidente de Argentina. Son Daniel Scioli, quien es el candidato del partido de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, Frente para la Victoria, y dos opositores: el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires Mauricio Macri, de la alianza Cambiemos, y el diputado nacional Sergio Massa, de Unidos por una Nueva Alternativa. Scioli y Massa pertenecen al Movimiento Peronista, de gran tamaño e importancia en el país; Scioli es una figura importante del ala pro Kirchner, y Massa es del ala anti Kirchner. Aunque no sin miembros peronistas, Cambiemos está compuesto por la masa de las fuerzas políticas opositoras de Argentina, incluyendo a Unión Cívica Radical, el partido tradicional opositor al peronismo, y a Propuesta Republicana de Macri.
De los tres candidatos, Scioli es el de la continuidad, y bajo una posible presidencia suya no se espera que hayan grandes cambios en las políticas gubernamentales. En contraste, Macri es el candidato del cambio, y representa un potencial quiebre del status quo. Massa se ubica en el centro de ambos, prometiendo cambios pero no tan radicales como los de Macri; eso significa un cambio en el status quo que él llama “lo necesario”.

¿Quién es el favorito y por qué?
– Daniel Scioli. Es un gobernador relativamente popular que ha beneficiado de gran forma del fuerte apoyo logístico y económico que ha recibido del gobierno de Fernández y de intereses empresariales ligados al gobierno. También se ha beneficiado de la división de la oposición anti kirchnerista causada por la presencia de dos candidatos fuertes en la carrera. Scioli no tiene chances de ganar logrando más del 45% de los votos, pero tiene opciones realistas de conseguir la presidencia con un 40%, superando a sus dos rivales por más del 10%

¿Cuáles son los principales retos que tendrá que enfrentar el ganador?
– El sucesor de Cristina Fernández tendrá que liderar un país cuya economía está estancada, el déficit fiscal es insostenible y está creciendo, la inversión interna y externa es anémica, la inflación está por el 30%, el peso argentino está sobrevalorado en alrededor de un 75%, la corrupción y la violencia en relación a las drogas está en alza y, después de al menos 13 años, el país sigue siendo un paria en la comunidad financiera internacional.

¿Todo esto es legado de Cristina?
– Su legado será mixto. Ella y su esposo fallecido, Néstor Kirchner (quien fue presidente entre 2003 y 2007) ayudaron a sacar al país de la profunda crisis económica y social de principios de la década del 2000, mientras sus múltiples programas sociales han ayudado a reducir la desigualdad económica y han mejorado las condiciones de vida de la clase trabajadora y de los argentinos pobres. Al mismo tiempo, bajo su mandato el país se ha vuelto polarizado, el poder de la ley se ha debilitado, y el gobierno ha fallado en dirigir una serie de cambios económicos, por lo que el sucesor de Fernández recibirá, el próximo 10 de diciembre, un país quebrado y en declive económico.

¿Cuáles son sus expectativas de esta elección?
– El domingo, Daniel Scioli o ganará directamente o irá a una segunda vuelta el 22 de noviembre. Parece probable que obtenga un poco más del 40% de los votos, superando a los otros candidatos. Pero no es claro si su margen de victoria será el suficiente como para ganar en primera vuelta, aunque la reciente baja de Macri en las encuestas hace que una victoria de Scioli en primera vuelta sea un escenario realista. Esta elección representa el fin de la larga era Kirschner, de 12 años. El próximo presidente del país tendrá que apoyar, sin dudas, a las empresas y a la inversión privada, tener un gran respeto por las leyes, tanto domésticas como internacionales, y llevar a cabo una política extranjera más centrista y pragmática que la presidenta Cristina Fernández.