El exmiembro del Consejo del Poder Judicial, Francisco Arias Valera, quien guarda prisión domiciliaria por, supuestamente, pertenecer a una red que vendía sentencias a favor de narcotraficantes, se refugió este lunes en la Nunciatura Apostólica de la avenida Máximo Gómez, porque está recibiendo presiones para firmar un acuerdo donde señale a expresidente Leonel Fernández, según relató.

“Me están presionando para que firme un acuerdo con la Procuraduría y me haga responsable de hechos que no soy responsable y me están obligando a que acuse al expresidente Leonel Fernández y al exprocurador de la República, Radhamés Jiménez, como la cabeza de una red a lo externo del Poder Judicial que ofrecían sentencias favorables a allegados”, sostuvo Arias Valeras en conversación con los periodistas en la explanada de la Nunciatura. 

Señaló que detrás de eso planes está el presidente Danilo Medina, el presidente de la Cámara Alta, Reynaldo Pared Pérez y Mariano Germán, presidente de la Suprema Corte de Justicia.

Sostuvo que está en proceso para que lo acojan en asilo.

Arias Valera es mencionado como la persona que supuestamente contactó e influyó, a cambio de alegadas altas sumas de dinero, para que la también suspendida jueza Reyes Beltré emitiera varias decisiones, entre ellas la sentencia de hábeas corpus, mediante la cual ordena la libertad del regidor del municipio de Pedro Brand, Erinson de los Santos Solís (Ney), acusado de ser el autor intelectual de varios asesinatos.

En junio, el juez de la primera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, Antonio Sánchez Mejía, varió de prisión preventiva a prisión domiciliaria, las medidas que pesan contra la suspendida jueza y el exconsejero de la Suprema Corte de Justicia.