La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) arrestó este miércoles a un ahijado de Nicolás Maduro criado por su esposa, Cilia Flores, y a un sobrino de ésta, cuando realizaban un importante transporte de droga desde Haití hacia EE.UU.

Efraín Antonio Campos Flores, que creció en el hogar de Maduro-Flores, y Francisco Flores de Freites fueron puestos a disposición de la Justicia estadounidense acusados de narcotráfico, según reveló un periodista del diario español ABC.

Los movimientos realizados por el ahijado y el sobrino en los preparativos de la operación pudieron ser filmados, lo que ha reforzado las pruebas de la acusación. Cuando el avión donde transportaban el cargamento de cocaína llegó a Puerto Príncipe, ambos fueron detenidos y entregados a la DEA, que se encargó de llevarlos a Nueva York, según fuentes cercanas al caso.

Presuntamente, en el momento de la detención los jóvenes alegaron inmunidad diplomática, argumento que no les fue aceptado por carecer de base. También habrían afirmado que el transporte de droga se hacía en conexión con Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, y con Tareck el Aissami, gobernador de Aragua y exministro de Interior. Cabello y El Aissami, a quienes varios fiscalías de Estados Unidos también investigan, les habrían facilitado el cargamento, de alrededor de una tonelada.

No es la primera vez que parientes de Nicolás Maduro son vinculados con el narcotráfico. En sus declaraciones como testigo en EEUU, Leamsy Salazar, que fue jefe de seguridad de Hugo Chávez, apuntó que Walter Jacob Gavidia Flores, hijo de la primera dama, utilizaba aviones pequeños de la petrolera estatal PDVSA para transportar droga, en colaboración con Nicolasito Maduro, como se conoce al hijo del presidente.

Seis meses atrás, una persona especialmente próxima a Cilia Flores, la magistrada del Tribunal Supremo de Justicia Mirian Morandy, fue detenida en el aeropuerto internacional de Maiquietía cuando iba a salir del país con un presunto traficante, Richard José Cammarano Jaimes. Cuando se aclaró la identidad de Morandy, la magistrada fue puesta en libertad por mediación del Palacio de Miraflores, la sede presidencial.