El arzobispo metropolitano de Santo Domingo, Francisco Ozoria Acosta, expresó ayer su preocupación por el escándalo de corrupción de los sobornos que supuestamente recibieron varios dominicanos por la compra de los aviones Súper Tucano a Brasil en 2008.

Al ser abordado por  periodista, mientras visitaba la Alcaldía de Santo Domingo Oeste, el cardenal aseguró que espera sean castigados todos los implicados en el caso.

El prelado aseguró que le “gustaría” que los culpables en este delito reciban el debido castigo ante la Justicia.

“Nos preocupa y nos gustaría que los que tienen que resolver ese problema y tienen que castigar a los culpables que lo hagan”, afirmó el arzobispo a periodistas, durante la visita.

El coronel de la Fuerza Aérea de República Dominicana Carlos Piccini Núñez guarda prisión preventiva como uno de los acusados de recibir dinero de la empresa Embraer, fabricante de los aviones.

También están acusados, aunque se encuentran en libertad condicional, el exjefe de las Fuerzas Armadas Pedro Rafael Peña Antonio, así como los empresarios Daniel Aquino Méndez y su hijo Daniel Aquino Méndez.

De acuerdo con informaciones difundidas desde Brasil, un senador del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), habría sido el responsable de distribuir el supuesto soborno entre varios legisladores, para que dieran su voto positivo al contrato de compra de las aeronaves.

La empresa Embraer alcanzó hace días un acuerdo con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, en el que admitió que distribuyó el soborno entre legisladores y oficiales militares dominicanos para lograr la venta de los aviones al país.

El supuesto monto entregado en sobornos alcanzó los 3.5 millones de dólares, según los datos difundidos.

Además, según informes de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), el senador por provincia Hermanas Mirabal, Luis René Canaán Rojas, habría sido la persona que recibió el dinero para garantizar los votos necesarios para la aprobación del préstamo de 94 millones de dólares para la compra de las aeronaves para combatir el narcotráfico