El Parlamento venezolano, de mayoría opositora, aprobó una ley de amnistía para presos por motivos políticos, que el presidente Nicolás Maduro prometió bloquear para evitar su aplicación, en un nuevo capítulo de la lucha de poderes que sacude al país.

El presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, declaró aprobado el proyecto tras su segunda discusión, entre aplausos y gritos de “¡Libertad!” de la bancada opositora, y el rechazo airado de la minoría oficialista.

“Esta ley pretende sentar las bases para la reconciliación nacional”, afirmó la diputada Delsa Solórzano, promotora de la iniciativa, durante un debate que se extendió por cerca de ocho horas y en el que fueron votados uno a uno 29 artículos.

La normativa pretende sacar de la cárcel a unas 76 presos y a centenares de “perseguidos y exiliados” por su oposición al chavismo, que gobierna Venezuela desde hace 17 años, dijo Solórzano.

Entre los detenidos figura el opositor radical Leopoldo López, condenado en septiembre pasado a casi 14 años de prisión, acusado de llamar a la violencia en las protestas de 2014 que exigían la salida del poder de Maduro, y que dejaron 43 muertos.

Leopoldo López, trasladado a hospital militar por infección

Fue justamente la cara visible de los detenidos políticos venezolanos quien tuvo que ser trasladado a un hospital militar por una infección en los ojos y por problemas respiratorios.

Así lo informaron medios venezolanos, haciendo levantar sospechas sobre las reales intenciones del traslado. Finalmente, fue el propio abogado de López, Juan Carlos Gutiérrez, quien ha dado legitimidad a la versión.