Ahora que se sabe que Walter Palmer acabó con Cecil, el más famoso león de África (y que estaba protegido en la reserva de Hwange, en Zimbawe), salen más detalles de cómo fue su muerte.

La semana pasada trabajadores del parque lo encontraron a las afueras de la zona protegida, muerto, sin piel y sin cabeza.

Palmer mató a Cecil de una manera primitiva: con un disparo de arco y flecha. Pero no murió inmediatamente. De hecho, ataron un animal muerto en su vehículo para atraerlo y salir del parque.  Lo hirieron y el león agonizó por cuarenta horas. Hasta que lo mataron de un tiro.

La cabeza no ha sido hallada, informó el portal CNN.

Palmer pagó 50 mil dólares por acabar con Cecil con toda su sevicia. Y por eso ahora lo buscan las autoridades. En Internet ya tiene amenazas de muerte.

Y así era este precioso león, en toda su majestuosidad: