“Los muertos en el atentado de Ankara del pasado sábado llegaron a la cifra de 128 personas”, señaló ayer el copresidente del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), Selahattin Demirtas, en un discurso pronunciado para honrar a los fallecidos. 

Una nota de este partido de la izquierda prokurda, el cuarto del Parlamento, especifica que hasta anoche se habían identificado 120 cadáveres y faltaban ocho por determinar, frente a la primera cifra oficial, del sábado por la noche, de 95 muertos. 

“Dos candidatos a diputados en las listas electorales del próximo 1 de noviembre, una mujer y un hombre, han muerto en el atentado”, agrega el HDP. 

El partido socialdemócrata CHP, el mayor de la oposición, informó de que 11 miembros de su organización juvenil también habían fallecido en la masacre. 

El Gobierno, por su parte, actualizó las cifras de heridos en un comunicado publicado en la pàgina web del primer ministro, indicando que todavía se hallan bajo tratamiento 160 personas, de ellas 65 en cuidados intensivos. 

De un total de 508 personas registrados en los hospitales, 317 ya habían sido dadas de alta tras recibir atención, agrega el comunicado, que no ofrece un número oficial actualizado de fallecidos.
Aunque todo parece indicar que es obra de un terrorista suicida, la investigación sigue su curso, mientras comienzan ya los homenajes a las víctimas. Papa Francisco los recordó

El papa Francisco manifestó este domingo haber recibido “con gran dolor” la noticia del atentado registrado el sábado en Ankara y dijo que reza por Turquía.

“Ayer (el sábado) recibimos con gran dolor la noticia de la terrible masacre sucedida en Ankara, en Turquía. Dolor por los numerosos muertos. Dolor por los heridos”, dijo el pontífice a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro tras el habitual rezo del Ángelus.

Francisco destacó el dolor “porque los autores del atentado han golpeado a personas indefensas que se manifestaban por la paz”.

“Mientras tanto, rezo por aquel querido país, pido al Señor que acoja las almas de los difuntos y conforte a los que sufren y a los familiares”, añadió Jorge Bergoglio, quien visitó Ankara durante su viaje a Turquía en noviembre de 2014.

Al final de la mención al atentado en Ankara, el papa pidió a los presentes rezar en silencio durante unos segundos.

ONU exige justicia
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, también condenó el atentado terrorista en Ankara y pidió que se lleve a los culpables ante la justicia.

“El secretario general condena los ataques terroristas que han tenido lugar durante una manifestación pacífica”, señaló su portavoz en un comunicado.

“Ban Ki-Moon espera que los responsables de estos ataques terroristas sean llevados lo más rápidamente ante la justicia”, añadió.

El secretario general de Naciones Unidas envió sus condolencias a las familias de las víctimas, así como al pueblo de Turquía, que confió en que pueda recuperarse rápidamente de esta herida.