Las autoridades de Salud Pública en el norte de República Dominicana, informaron que investigan un brote de diarrea que afectó, al menos, a 320 reclusos en la cárcel de la Isleta, de Moca, de la provincia Espaillat.

Sin embargo, las autoridades aclararon que todos los reos que presentan esos síntomas están fuera de peligro.

En declaraciones a Efe, algunos parientes de los internos denunciaron que las autoridades no permiten que les lleven alimentos a sus allegados que están privados de su libertad en las cárceles del nuevo sistema penitenciario de Rafey de Santiago, La Isleta de Moca, San Felipe de Puerto Plata, Mao, Dajabón, San Francisco de Macorís y otras.

"Los obligan a acostarse los días regulares a más tardar a las 8.30 de la noche, y a las 5.30 de la mañana los despiertan para que vayan a trabajar", expresó Ondina Sánchez, madre de un joven de 23 años que guarda prisión en la cárcel de Rafey de Santiago.

"Reconozco que mi hijo cometió algunos errores, él no quiere estar en la cárcel, porque lo que me cuenta es que lo más difícil que le puede pasar a una persona es estar presa, y me prometió que se va a portar bien una vez obtenga su libertad", señaló.

La mujer dijo que pese a los errores que cometió su hijo, que guarda prisión por la muerte de un mensajero, al que despojó de una motocicleta junto a otro individuo que se encuentra prófugo, merece una oportunidad.

"El me dice, mamá, sáqueme de aquí, yo no sabía que estar preso era tan malo, los jueces tienen que ser flexibles porque él me prometió que jamás vuelve a matar a nadie más en medio de atracos", dijo la dama.