En un multitudinario acto, la ciudad de La Habana despidió a quien fuera el presidente de Cuba por 49 años, Fidel Castro.

En la Plaza de la Revolución, que tanto le gustaba a Castro, y desde donde pronunció sus discursos más emblemáticos, miles de personas dieron el último adíos al ex presidente. El ánfora de Fidel, puesta a un costado del monumento a José Martí, fue custodiadia por múltiples personalidades, para terminar con la guardia que hiciera su propio hermano, Raúl.

Raúl Castro, con uniforme militar, encabezó el relevo final de la guardia de honor por Fidel, acompañado del primer vicepresidente Miguel Díaz-Canel; el comandante de la Revolución Ramiro Valdés y el segundo secretario del Partido Comunista de Cuba, José Ramón Machado-Ventura.

Las cenizas de Fidel Castro partieron ayer desde La Habana hasta Santiago de Cuba, en el recorrido inverso de la “Caravana de la Libertad”, para su funeral en esa ciudad el 4 de diciembre.

En el cementerio de Santa Ifigenia, donde también se encuentra la tumba del héroe nacional cubano y prócer independentista José Martí, reposará para siempre Fidel.