La suspendida jueza Awilda Reyes Beltré criticó ayer al presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Mariano Germán, y aseguró que la justicia está en crisis.

“Vengo arrastrando un juicio sin juicio, condenada ante la opinión pública por el presidente del mismo órgano que me ha de juzgar, con testigos súbditos que obedecen a sus órdenes superiores. Espoleado por un falso profeta que ha transportado a la justicia la virulenta inconducta (sic.) que le granjeó la no envidiable reputación de dueño del país en el sector donde acumuló su acaudalada fortuna en nombre de sus sacrificados empleados”, expresó Beltré.

Al leer un comunicado a la prensa antes de entrar a la audiencia que se le sigue por supuesta irregularidades en el ejercicio de sus funciones y que fue nuevamente aplazada, Beltré dijo que Germán “usará como trofeo su expulsión antes de irse a su casa”.

Asimismo, señaló, que el presidente de la SCJ y del Poder Judicial, arrastra “la reputación de una justicia humillada, después de haber destruido lo que no ayudó a reconstruir, creyendo que conmigo expiará sus propias culpas”.

“Estoy entrampada en una estructura mafiosa que me culpa de sus culpas, pretendiendo expiarlas sobre mi cadáver”, agregó.

La jueza suspendida dijo estar parada en medio de la nada, presa en libertad, sin cobrar pero también sin poder trabajar.

“Quiero que todo termine, pase lo que pase, el mundo seguirá girando. Soy abogada, lo era antes de ser juez y lo seguiré siendo aunque renuncie o salga del servicio judicial”, concluyó Reyes Beltré, que reclamó que el juicio en su contra sea a puertas abiertas para que se conozca, según dijo, toda la verdad.

La jueza es acusada de haber recibo altas sumas de dinero para emitir varias decisiones, entre ellas, la sentencia de hábeas corpus mediante la cual ordena la libertad del regidor del municipio de Pedro Brand, Erinson de los Santos Solís (Ney), acusado de ser el autor intelectual de varios asesinatos.