Una balacera realizada en una fiesta de cumpleaños de un niño dejó al menos 11 heridos y un muerto, según reportaron las autoridades de Detroit, Estados Unidos. Al parecer, todo el incidente fue causado por una represalia.

Los atacantes dispararon armas de fuego semiautomáticas en una fiesta en la que estaban más de 200 personas.

Al parecer el tiroteo fue realizado como una venganza: un joven de 20 años que murió por el tiroteo, había recibido un balazo en semanas anteriores.

Ningún niño resultó herido, pero si cuatro personas. Estas se encuentran hospitalizadas. Las otras siete víctimas están fuera de peligro y recuperándose.

Hasta el momento, la policía describe a uno de los atacantes como un hombre negro, delgado, de 20 años y armado con una pistola color plata, informó el canal estadounidense “ABC7”.