El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llegó ayer a Cuba para una histórica visita que durará hasta el día 22 y busca sellar el proceso de acercamiento con la isla.

El Air Force One, el avión presidencial estadounidense donde Obama viaja acompañado de su esposa Michelle, sus hijas Malia y Sasha y su suegra Marian Robinson, aterrizó por la tarde en el Aeropuerto Internacional de La Habana.

La lluvia acompañó la llegada de Obama y su familia a la isla, por lo que tuvieron que bajar las escalerillas del avión con paraguas negros.

¿Qué bolá (tal), Cuba?, escribió en su Twitter aludiendo al saludo típico cubano, al iniciar la visita. “Apenas aterrizo, quiero encontrar y escuchar de primera mano al pueblo cubano”, escribió Obama.
El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, fue la máxima autoridad del gobierno comunista en recibir el domingo al mandatario estadounidense a su llegada al aeropuerto internacional José Martí.

Rodríguez obsequió a la primera dama un ramo de rosas blancas, además de otro de rosas rosadas a las hijas del presidente, y uno de rosas rojas para la suegra del mandatario.
 
Agenda de Obama en Cuba

Sus objetivos son por lo menos dos: encontrarse con el pueblo cubano y consolidar la nueva relación con el presidente Castro, en la senda del mediático acercamiento entre Estados Unidos y Cuba iniciado en diciembre de 2014. La Casa Blanca confirmó en los días previos que el mandatario no se reunirá con Fidel Castro.

Tras aterrizar en la capital cubana, el presidente Obama dedicó su primera tarde a visitar La Habana Vieja junto a su familia. En la Catedral, ubicada en el casco histórico de la ciudad, los Obama fueron recibidos por el cardenal Jaime Ortega.

La agenda oficial de Obama comenzará hoy lunes, en una jornada en la que el presidente de Estados Unidos se reunirá con su homólogo cubano, Raúl Castro, en el Palacio de la Revolución de la capital cubana, tras una ceremonia de recibimiento.

La visita, que se extenderá hasta mañana martes cuando viaje a Argentina, servirá también para que Barack Obama refuerce la imagen de un Estados Unidos diferente al que por décadas promovió intervenciones y consideró a América Latina como su patio trasero.

La visita habría sido impensable antes de que Obama y Castro se comprometieran en diciembre de 2014 a poner fin a un distanciamiento que comenzó cuando los rebeldes barbados liderados por Fidel Castro derrocaron en enero de 1959 a un dictador respaldado por EE.UU.

Desde entonces, Cuba y Estados Unidos han restablecido sus relaciones diplomáticas, firmado acuerdos comerciales, de telecomunicaciones y de transporte aéreo, entre otros.

Cubanos no quieren injerencias

Ambos países comienzan el acercamiento, pero La Habana mantiene sus posiciones respecto a Washintong. De lo anterior, el ministro de exteriores cubano, Bruno Rodríguez criticó la tentativa de la Casa Blanca.

“El pueblo cubano se empoderó hace décadas. Algo debe andar mal en la democracia estadounidense si se habla de empoderar a otros pueblos. Son los pueblos en lo que reside la soberanía y está el poder real en las democracias verdaderas los que empoderan o no a los gobiernos”, dijo el ministro de exteriories cubano.

“Si al gobierno de Estados Unidos le interesa beneficiar, ayudar al pueblo de Cuba, levanten el bloqueo”, concluyó.

Otros de los temas que abordarán serán los avances en la relación y las posibilidades de cooperación económica, además de temas regionales como las negociaciones de paz que el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) mantienen en Cuba.