El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se despidió ayer de la Asamblea General de la ONU con un dramático llamado a sostener los esfuerzos de la diplomacia para contener la violencia en Siria.

Obama dejará la Casa Blanca a quien resulte vencedor de las elecciones presidenciales de noviembre en Estados Unidos, y este martes, en su último discurso ante la ONU, pidió a la comunidad internacional que apoye los esfuerzos de diplomacia en el conflicto sirio.

“En un lugar como Siria no se puede alcanzar una victoria militar, y tenemos que continuar con la difícil tarea de la diplomacia que se propone interrumpir la violencia y hacer llegar ayuda a aquellos que la necesitan”, expresó el mandatario.

El discurso de Obama tuvo lugar poco después que cancilleres de 23 países realizaran una reunión de urgencia en un hotel de Nueva York para tratar de mantener en pie el endeble cese del fuego en Siria, negociado por Estados Unidos y Rusia, el que duró escasamente una semana.