El juez de la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional, Juan Alejandro Vargas, impuso ayer un año de prisión preventiva al transportista Blas Peralta por el asesinato de Mateo Aquino Febrillet, exrector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

El magistrado acogió de esta manera una petición formulada por el Ministerio Público, representado por la fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reinoso, y la fiscal adjunta Elvira Rodríguez.

La medida de coerción afectó a los otros tres acusados, el coronel en retiro de la Policía Nacional Rafael Herrera Peña, con quien supuestamente Peralta planificaba encubrir su responsabilidad en el hecho; así como a Geraldo Féliz Batista y Franklin Venega, presentes en el momento del crimen.

Los cuatro acusados tendrán que cumplir la pena de un año de prisión preventiva en la cárcel de La Romana, según dispuso el juez, quien tomó su decisión luego de deliberar en su despacho.

Blas Peralta, presidente de la Federación Nacional de Transporte Dominicano (Fenatrado), es señalado por la Fiscalía como la persona que disparó al vehículo de Mateo Febrillet mientras lo perseguía con la intención de alcanzarlo, tras sostener una reyerta con Edward Matos en un restaurante ubicado en la avenida Anacaona de Santo Domingo.

Antes de ser enviado a un año de prisión preventiva, Peralta dijo al juez Vargas que luchará para que el asesino de Aquino Febrillet pague por ese hecho. Declaró ante el juez que lo ocurrido “no puede quedar impune” y que colaborará con la Justicia para que así sea. “Porque yo no voy a pagar por un hecho que otro haya hecho”, agregó para además expresar que tenía al catedrático como una figura paterna.

Su amigo y orientador

“Fue mi amigo (Febrillet), mi candidato a senador, quien me motivó a ser candidato a diputado, fue mi orientador”, dijo el empresario del transporte frente al juez Vargas.

La Fiscalía del Distrito Nacional aseguró en el expediente acusatorio, que tras disparar el arma con la que asesinó a Febrillet, Blas Peralta cambió el cañón del arma homicida y luego tiró los teléfonos al mar.
Peralta, según la investigación, utilizó para disparar una pistola que le había sido cedida en calidad de préstamo por la Policía Nacional, cuya balística dio positiva con proyectil en el cuerpo del occiso.

El procurador general de la República, Francisco Domínguez, dijo ayer que se pedirán 30 años para Peralta y la fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso, anunció que solicitará un año de prisión preventiva.