Alrededor de 60 familias de Bobó, un carenciado sector del centro de San Cristóbal, no fueron alcanzadas por el programa que “logró sacar de la pobreza” a casi un millón de personas, durante la actual gestión de gobierno.

Las visitas dominicales de Danilo Medina tampoco han sorprendido a los ciudadanos de esta comunidad que, en un extremo contraste, está rodeada de las urbanizaciones más adineradas del municipio San Cristóbal.

A sus moradores tampoco les ha favorecido estar situados a menos de dos kilómetros de la residencia del alcalde saliente, Raúl Mondesí, que para colmo de males, es la esquina donde termina el asfalto de la principal entrada hacia la comunidad; de ahí en adelante todo es polvo y lodo.
De acuerdo con los vecinos de Bobó, “él (Mondesí) solo se dejó ver por aquí en la campaña, hace casi seis años”, porque quería sus votos.

Precariedades
El presidente de la junta de vecinos, Rafael Castillo Onel, explicó a Metro que el sector y sus munícipes están carentes de cosas que se pueden definir como servicios básicos.
“Nosotros pedimos agua potable, porque no tenemos, el asfaltado e iluminación de las calles, además de que la luz no funciona con normalidad; es un desastre, esta comunidad está totalmente en el olvido”, sostuvo.

Manifestó además que la escuela que tienen es provisional, de madera, y que no da abasto para todos los niños del lugar, debido a que solo se ofrece docencia hasta sexto de la primaria, lo que obliga a que los adolescentes que cursan de séptimo en adelante tengan que desplazarse a otros centros educativos, fuera del sector, expuestos a los peligros que les ofrece la entrada oscura y solitaria del lugar, ubicado en el entorno del sector Madre Vieja.

Diligencias
“Bobó está apenas a dos minutos del centro de San Cristóbal; nosotros hemos visitado varias instituciones del Gobierno, como Inapa, Obras Públicas, el Ministerio de Educación y el Ayuntamiento municipal, buscando que nos solucionen los problemas que nos aquejan, pero no hemos encontrado respuestas de ningún organismo”, explicó Castillo Onel.

Dijo que incluso una comisión de cuatro personas se trasladó al Ayuntamiento e intentó hacer contacto con el alcalde, pero que lo que encontraron, por parte de un representante de Mondesí, fue la propuesta de “hacerle política (campaña proselitista) para poder resolver el problema de la comunidad”.

Promesas incumplidas
Julia Castillo, otra de las representantes del sector, también indicó que todas las autoridades políticas de San Cristóbal, en algún momento, se han acercado a ellos, llenándolos de promesas que han visto desvanecerse al cabo del tiempo.

“Los diputados Leivin Guerrero y Josefina Tamárez vinieron una vez, por separado, y aún estamos esperando lo que prometieron”, expuso.

“El senador Tommy Galán también nos prometió villas y castillas, y aún lo estamos esperando. Las autoridades de aquí de San Cristóbal han hecho caso omiso a la problemática de esa comunidad de Bobó”, aseveró el presidente de la junta vecinal.

Destacó que el diputado y alcalde electo, Nelson Guillén, también está consciente de los males de la comunidad pero que al parecer los ha pasado por alto.

“El alcalde electo hizo lo siguiente: entre el día 12 y 13 de mayo él vino y paró un gredar, dos rodillos y una palita; los exhibió, y como a los tres días después de las elecciones, se llevó sus equipos”, subrayó el representante de los moradores.

Sin embargo, Castillo destacó que en una de las visitas de Guillén, éste les comunicó que tenía promesas para ellos después del cambio de mandato, el próximo 16 de agosto.

Yolanda Isaac, otra de las residentes de Bobó, calificó como “muy críticas” la condición en que viven y las situaciones por las que atraviesan para poder conseguir agua potable.

“Tengo 42 años viendo este sector en las mismas condiciones, los políticos vienen y prometen y luego se olvidan de uno. Tommy galán vino aquí, ganó y se olvidó de nosotros; José Montás también vino, ganó y se olvidó de nosotros”, detalló.

Tanto Julia, como Yolanda y Rafael guardan la esperanza de que el nuevo alcalde fije sus ojos en esa olvidada y reprimida comunidad, que por tanto años ha vivido el abandono de la mayoría de las autoridades locales.

Quejas de los moradores

“Las autoridades de aquí de San Cristóbal han hecho caso omiso a la problemática de la comunidad de Bobó”, Rafael Castillo Onel, presidente de la Junta de Vecinos.

“Tommy galán vino aquí, ganó y se olvidó de nosotros; José Montás también vino, ganó y se olvidó de nosotros”, Yolanda Isaac, residente en Bobó.