Como una medida para reducir el número de despidos en el país, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, firmó el decreto para crear el Programa de Protección al Empleo, con el cual las empresas que padecen efectos de la desaceleración económica del país podrán recortar horas de trabajo y salarios a sus trabajadores. 

Con este nuevo programa, las empresas podrán recortar en 30% las horas laborales de sus empleados y reducir su salario de manera proporcional. El Gobierno de Dilma Rousseff apoyará con el pago del 15% de la reducción, con un límite de hasta 287 dólares. 

"Es un proyecto de ganar-ganar. Los trabajadores ganan porque mantienen sus puestos de trabajo y las empresas ganan porque pueden conservar una fuerza de trabajo calificada y recuperar rápidamente su nivel de producción", comentó Miguel Rossetto, secretario general de la Presidencia en Brasil.

Esta medida aún debe de ser aprobada por el Congreso. Entre sus principales opositores se encuentra Joaquim Levy, ministro de Hacienda, ya que asegura "elevará los gastos del Fondo de Apoyo de los Trabajadores (FAT)", en un momento en el que Levy ha intentado reducirlos, informa el periódico brasileño "O Globo"

Dilma, en el peor momento de su presidencia

A inicio de este mes se dio a conocer que la aprobación al gobierno de la presidenta se encuentra en el 9%, el nivel más bajo registrado en sus dos mandatos. Esta baja puede deberse a "múltiples factores, como el alza al precio del transporte durante el Mundial de Fútbol, el estancamiento económico y las crisis sociales", comentó en entrevista con este medio la profesora Yadira Gálvez, de la Universidad Nacional Autónoma de México.