A pesar de que el 79% de las muertes por sarampión han disminuido en el mundo en los últimos 15 años, cada día fallecen unos 400 niños a causa de la enfermedad, revela un informe conjunto de varios organismos internacionales publicado este jueves.

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), uno de los autores del estudio, subrayó que erradicar ese padecimiento es posible ya que existen los mecanismos y conocimientos para hacerlo.

Lamentó que el problema radique en la falta de voluntad política para invertir en campañas de vacunación que alcancen a todos los niños por más lejos que se encuentren.

Richard Kezaala, experto de Unicef en la materia, dijo que el sarampión es una de las enfermedades más graves de la infancia y que causa entre el 2 y el 3% de las muertes en esa población, aunque en situaciones de un brote de la enfermedad ese porcentaje puede escalar al 10%.

“Por otra parte, tenemos una buena vacuna desde los años 60, muy efectiva para reducir los casos de sarampión”, dijo el especialista.

El informe, que cuenta también con la colaboración de la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que la vacunación masiva ha salvado la vida de más de 20 millones de niños entre 2000 y 2015.

Unicef  subrayó, no obstante, que ese progreso ha sido desigual y detalló que en 2015, alrededor de 20 millones de niños faltaron a sus vacunas. Además, se estima que 134.000 menores murieron a causa de la enfermedad.

La agencia de la ONU llamó a cerrar esas brechas y a proveer recursos financieros y humanos dedicados a acabar con el mal.