El nuevo canciller, Miguel Vargas, se encuentra "fuera de peligro" tras sufrir un desmayo durante el tedeum por la juramentación del presidente, Danilo Medina, en la Catedral de Primada de América con motivo de la investidura de su segundo mandato como presidente.

Vargas se recupera de un "pequeño mareo" que le produjo el desmayo y está en compañía de su esposa Angelita García Vargas, sus hijos y cercanos colaboradores "recibiendo los cuidados médicos correspondientes", informó su oficina de prensa.

Por último, la misma agradece todas las muestras de solidaridad y preocupación recibidas así como las felicitaciones recibidas por su nombramiento como ministro de Exteriores.

Recientemente Vargas se fracturó la pierna derecha en el hueso peroné y se dañó el tobillo tras caer cuando descendía por las escaleras de su vivienda, lo que le obliga a llevar un bastón.