Cita. “Trump  está por detrás en todos los estados decisivos y le perjudica el mapa  electoral. Pero ha demostrado ser un candidato muy resistente y Hillary  es una candidata muy impopular”. Eduardo Suárez, reportero de Univisión y fundador del diario El Español.

Cita. “Trump está por detrás en todos los estados decisivos y le perjudica el mapa electoral. Pero ha demostrado ser un candidato muy resistente y Hillary es una candidata muy impopular”. Eduardo Suárez, reportero de Univisión y fundador del diario El Español.

Cita. “Si  Clinton gana dos de tres, es presidenta. Trump necesita ganar los  tres  en casi cualquier escenario plausible, lo tiene muy difícil,  incluso en  unas elecciones ajustadas”. Roger Senserrich, miembro de Politikon.

Cita. “Si Clinton gana dos de tres, es presidenta. Trump necesita ganar los tres en casi cualquier escenario plausible, lo tiene muy difícil, incluso en unas elecciones ajustadas”. Roger Senserrich, miembro de Politikon.

Pasada la euforia de las convenciones deómocrata y republicana, en las que se designaron a los respectivos candidatos, pasamos a una nueva etapa en la campaña presidencial de Estados Unidos: la disputa entre los dos candidatos más impopulares de la historia.

Los sondeos indican que las convenciones han sido un desastre para Trump. Según cifras de la última encuesta Gallup, es el único candidato desde 1980  que mejoró su imagen después de su convención. Pero unos días después, los demócratas lograron minar su imagen con un mensaje mejor construído y un mejor discurso, explica Eduardo Suárez, reportero de Univisión.

Hillary Clinton parece estar viendo un “salto”considerable en la mayoría de los sondeos post-convención. Falta por ver si es pasajero o permanente, explica por su parte Roger Senserrich, miembro del grupo Politikon, especializado en análisis políticos.

Los problemas de Trump

El candidato presidencial está creando una crisis sin precedentes en el seno del Partido Republicano. Su reacción  a las críticas del padre de un soldado musulmán estadounidense muerto en combate en 2004 en Irak llevó a varios republicanos a romper con él y poner en evidencia el creciente malestar entre los conservadores con el magnate inmobiliario.

Senserrich sostiene que este escándalo sí que le hará daño a Trump: “Tanto por la falta de empatía mostrada como por su total falta de disciplina en el mensaje. Las familias militares gozan de un estatus especial en la mitología social americana, uno no se mete con ellos”, comenta.  “Pero claro, Trump ha soltado barbaridades similares tantas veces ya sin que su campaña se hunda, que uno no sabe qué decir”.

Varios medios han señalado que altos funcionarios del partido están analizando incluso la forma de reemplazar a Trump si el magnate renuncia a la candidatura presidencial, un proceso contemplado en las reglas del Comité Nacional Republicano (RNC) y que estaría en manos de los 168 miembros de ese organismo.

No obstante, no existe ningún mecanismo para forzar al candidato a renunciar a la nominación y hasta ahora Trump no ha dado ninguna señal de estar pensando en abandonar la carrera por la Casa Blanca.

Mapa electoral

Trump está por detrás en todos los estados decisivos y le perjudica el mapa electoral. Pero ha demostrado ser un candidato muy resistente y Hillary es una candidata muy impopular, señala Eduardo Suárez.

Senserrich dice que el mapa electoral favorece a Clinton, con 250-260 votos en el colegio electoral casi seguros. Los republicanos desde el 2008 han tenido que jugar a la defensiva en todas las elecciones presidenciales, ya que necesitan ganar más estados indecisos que los demócratas para ganar las elecciones.

Los estados decisivos oscilan según el momento de la campaña.

Esta vez los más ajustados son Ohio, Florida y Pensylvannia, pero Trump apuesta por romper el dominio de los demócratas en el Medio Oeste industrial, advierte Suárez.  

Senserrich hace un repaso  sobre los tres estados cruciales: Ohio es blanco “midwest”, víctima de la desindustrialización, lo que en teoría es favorable a Trump, pero “John Kasich, el gobernador del estado, ha rechazado apoyarle, algo que puede hacerle las cosas difíciles”. Pennsylvania son dos estados en uno: Pittsburg y Filadelfia por un lado (urbanas, demócratas) y por el otro el mundo rural, blanco y relativamente deprimido. Los republicanos no ganan en este  estado desde los 80, así que es difícil. Por último, Florida, que era el estado oscilante por excelencia, es cada vez más latino y los cubanos son cada vez menos republicanos.

El colegio electoral y la misma evolución demográfica del país favorecen a Clinton. Los demócratas tienen una serie de estados considerados “seguros” que suman sobre 250 votos en el colegio electoral de entrada. El aumento del porcentaje de votantes latinos, afroamericanos y asiáticos que votan demócrata, además hace que Trump tenga que sacar mejores resultados que Mick Romney en el 2012, en los otros estados. Los insultos y comentarios racistas de la campaña poco menos que aseguran que no podrá apelar a latinos  u otras comunidades, así que su coalición electoral es muy limitada, señala Senserrich.

“Si Clinton gana dos de tres mencionados, será presidenta.  Trump necesita ganar los tres, algo que en casi cualquier escenario plausible es muy difícil, incluso en unas elecciones ajustadas”, concluye Senserrich.

Próximas fechas

Ahora los candidatos deberían bajar el tono hasta mediados de septiembre. Las siguientes citas importantes son los tres debates presidenciales y el debate entre los vicepresidentes (4 de octubre).
El primero se celebra el 26 de septiembre. Los aspirantes demócrata y republicano se verán por primera vez las caras en un debate en Dayton, Ohio.

La acción electoral regresará a uno de los estados más visitados por los candidatos durante una campaña presidencial. A poco más de un mes de las elecciones, este debate puede resultar definitivo para consolidar las opciones de un candidato. Los nominados se verán las caras dos veces más antes de la votación, el 9 y 19 de octubre.

El 8 de noviembre es el día de la elección. La legislación estadounidense establece que las elecciones deben celebrarse el primer martes después del primer lunes de noviembre. El día 8, más de 100 millones de estadounidenses están convocados a las urnas para elegir a su próximo presidente. Una gran parte de ellos podrá votar por adelantado en las semanas anteriores.

Cabe recordar que en Estados Unidos el voto popular no otorga la victoria de forma automática en las elecciones presidenciales, sino que el ganador es el que más votos electorales tenga en función de los estados que haya sumado.

Puede darse la paradoja de que el candidato más votado no llegue a la Casa Blanca, como pasó en el 2000 con el demócrata Al Gore, quien perdió las elecciones frente a George W. Bush pese a sumar cerca de medio millón de votos más.

El presidente número 45 de Estados Unidos tomará posesión en una ceremonia en el Capitolio, en Washington, el próximo 20 de enero.

Próximas fechas

•    29 Septiembre. Primer debate presidencial en Ohio
•    4 Octubre.  Debate entre los candidiatos a vicepresidente en Virginia
•    9 Octubre. Segundo debate presidencial en Misuri
•    19 Octubre. Tercer debate presidencial en Nevada