El nuevo candidato a presidente regional de Cataluña, Carles Puigdemont, aseguró ayer que la misión de su gobierno será iniciar un proceso de secesión de esa región, cuyo Parlamento está dominado por los independentistas y que superó el escollo formado por la permanencia de Artur Mas como jefe político.

“Necesitamos iniciar el proceso para constituir un Estado independiente en Cataluña, que las decisiones del parlamento de Cataluña sean soberanas”, dijo en su discurso antes de la investidura Puigdemont, designado a última hora para liderar una alianza separatista para avanzar hacia la secesión de España
“Este no es un proyecto de los políticos, no es siquiera un proyecto de las instituciones.

Este es un proyecto coral y colectivo, es un proyecto en comunión con una inmensa mayoría de la gente”, añadió el candidato en el Parlamento regional, ante el cual se congregaron varias decenas de partidarios.

Alcalde desde 2011 de Girona, una ciudad con fuerte espíritu nacionalista, Puigdemont fue designado como nuevo líder por Mas, forzado a renunciar el sábado para facilitar un acuerdo entre la coalición Juntos por el Sí con formaciones de izquierda y derecha, y la Candidatura de Unidad Popular, que suman una mayoría absoluta en el Legislativo regional.

Dichas formaciones pretenden reanudar el proceso de secesión que ya lanzaron en una contundente declaración parlamentaria el 9 de noviembre, en la que se declaran  insumisos a las instituciones españolas, en especial al Tribunal Constitucional, que semanas después declaró ilegal el texto.

El avance independentista se produce mientras España se encuentra sin gobierno y con un tablero político fragmentado tras las elecciones de diciembre. Aunque se impuso en las urnas, el presidente de gobierno, el conservador Mariano Rajoy, se ve obligado a forjar complicadas alianzas con la oposición para obtener un nuevo mandato.