Ayer, el Centro Juan XXIII consideró el proceso de las elecciones 2016 como “vergonzoso e inaceptable” y exigió que ninguno de los miembros de la JCE sean ratificados.

A través de un comunicado, dijeron que en el pasado proceso electoral celebrado el 15 de mayo, se pudieron comprobar múltiples fallos de logística, planificación y manejo del certamen.

“Los miembros de la Junta Central Electoral no hicieron caso de las advertencias hechas desde la sociedad civil e incluso se negaban a escuchar a los partidos de oposición, lo que generó dudas sobre la imparcialidad de la institución, que a su vez motivó la intervención de observadores internacionales que recomendaron a la Junta escuchar los reparos de los mismos”, dijeron.

“Es penoso comprobar que luego de una inversión millonaria con los recursos aportados por los contribuyentes, se haya obtenido un proceso vergonzoso e inaceptable, convirtiéndose éstas en las elecciones más cuestionadas por toda la sociedad en los últimos 20 años”, agregó el comunicado.

Por tal razón, el Centro Juan XXIII exigió que ninguno de los actuales miembros de la Junta Central Electoral sean ratificados en cargos de la nueva Junta que se conformará el próximo mes de agosto.

El Centro Juan XXIII propuso que se inicien cuanto antes los trabajos para la aprobación de una nueva Ley Electoral y Ley de Partidos que garanticen la transparencia, institucionalidad y la equidad para las elecciones del 2020 en adelante.

Dicen que esto debe complementarse llevando a cabo un proceso transparente y participativo que culmine nominando nuevos miembros para la Junta Central Electoral y nuevos jueces para el Tribunal Superior Electoral con sobrada y reconocida solvencia moral, siempre alejados de los intereses de los partidos políticos y que la composición de dichos organismos sea más representativa y plural.

“Sólo con una normativa actualizada, que sea acatada por todos los participantes del proceso, podremos tener elecciones realmente democráticas en las que no quepan cuestionamientos sobre cuál es la voluntad del pueblo dominicano”, finaliza el escrito.