El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, y la canciller de Venezuala, Delcy Rodríguez, se acusaron mutuamente de tener presos políticos durante la 46 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se celebra en Santo Domingo.

El choque inició cuando Kerry pidió a la OEA intervenir por la situación interna que vive el país sudamericano, de "liberar a los presos políticos" y realizar un  referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.

Además, el funcionario norteamericano denunció que en Venezuela la gente está muriendo por la falta de comida y medicina.

De inmediato, esas palabras provocaron que la canciller Rodríguez le respondiera diciendo que los Estado Unidos es el responsable de la crisis humanitaria que vive el mundo, y que  aún son ellos los que mantienen detenidos a los  presos políticos de Puerto Rico.

También, la funcionaria venezolana se acusó a Luis Almagro, secretario general de la OEA, de querer dar un golpe de estado en su país y  de responder a los intereses de la Casa Blanca.