La Defensa Civil recuperó ayer los cuerpos de tres miembros de una familia que estaban desaparecidos y de dos personas que cruzaron en motocicleta una cañada, en los municipios Villa Isabela y El Mamey, de Puerto Plata, provincia afectada desde principio de noviembre por fuertes inundaciones.

Los primeras tres víctimas fallecieron cuando su vivienda fuera arrastrada por la crecida repentina del río Gran Diablo en la comunidad La Jaiba, municipio Villa Isabela.

Se trata de Ney de Aza Santos, de 31 años; Reynaldo de Aza, de 40 años y la niña Isaura de Aza, de 13, quienes se encontraban en su casa al momento en que el río experimentara una fuerte crecida la noche del domingo.

A esto se suma la recuperación de los cuerpos de dos personas que cruzaron en una motocicleta una cañada crecida en la comunidad El Pinto, municipio El Mamey, que informó el organismo de emergencia.
 Se trata de Pedro Antonio Batista Núñez, de 64 años y Delvi Núñez, de 30 años, quienes atravesaron la cañada pese a la advertencia de las autoridades del peligro que corrían.

El general Rafael de Luna Pichirilo, director de la Defensa Civil, dijo en declaraciones a la prensa que “hasta ahora hay cinco personas fallecidas confirmadas y hay un posible sexto, pero todavía no se ha confirmado. Vinimos por instrucción del señor Presidente a hacer un levantamiento y de inmediato asistir a la población afectada”.

Recalcó que “las afectaciones han sido masivas aquí. La comunidad de Villa Isabela y sus comunidades aledañas han sido inundadas por la crecida de los ríos que se encuentran en la zona”.

Daños materiales

Unas siete viviendas resultaron destruidas y 200 afectadas por inundación en las comunidades de Gualete y Gran Diablo. En el proyecto residencial de Laguna Grande se inundaron unas 96 viviendas.

El personal del hospital municipal y el cuartel de la Policía Nacional fueron evacuados, según informaciones del organismo de socorro, que indicó además que 100 personas se encuentran albergadas en la escuela Silvano Reynoso de la comunidad Laguna Grande.

Con los fallecidos de las últimas horas se estima que son 15 las víctimas mortales en sucesos relacionados con las lluvias que desde principios de noviembre afectan a República Dominicana, especialmente la región norte, como consecuencia del paso de varias vaguadas.

Las condiciones meteorológicas actuales mantienen a 14,310 personas desplazadas de sus hogares de las cuales 626 se encuentran en albergues, ya que 2,862 viviendas están afectadas; 69 comunidades permanecen incomunicadas, y 14 puentes y siete carreteras están dañados, informó el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) en su último informe de la situación.

Riesgo de epidemias

El director de la Cruz Roja Dominicana, Gustavo Lara, advirtió de que las consecuencias más graves de estas lluvias están aún por llegar.

En declaraciones a un programa televisivo Lara señaló que la situación se puede agravar cuando dejen de correr las aguas, que arrastran una mezcla de la tierra con materia fecal de letrinas y pozos sépticos, así como de la materia orgánica descompuesta que hay en los campos, formando un lodo que puede traer graves epidemias.

“Es una tarea enorme porque estamos hablando de cientos de miles de personas afectadas que, si han sobrevivido a la inundación, están en riesgo de caer afectadas por los problemas de salud que se pueden generar por las condiciones sanitarias persistentes”, aseguro Lara.