Algunos temas que no forman parte de la programación temática oficial resuenan y presionan a este organismo regional con un solo objetivo: respuestas a inquietudes particulares. Religiosos, miembros de la Comunidad LGBT, venezolanos a favor y en contra del presidente Nicolás Maduro.

La oposición local y sus “pruebas” de manipulación electoral y Haití con sus comicios. Todos con el foco hacia un mismo punto: los pronunciamientos que salgan de este diálogo entre las naciones del continente.

1- Religiosos y Comunidad LGBT atentos para defender sus intereses

Por un lado, las personas de diferentes denominaciones religiosas manifestándose en contra del aborto y otras situaciones que, a su juicio, van en contra de los valores familiares y, por el otro, los miembros de la Comunidad LGBT, que exigen medidas concretas para detener “acciones homofóbicas”.

Ambos grupos, enfrentados ideológicamente, quieren que la Organización de Estados Americanos (OEA) en esta 46ta Asamblea General se pronuncie en torno a estos temas espinosos que en República Dominicana levantan las pasiones y se mantienen en el ojo del huracán.

2- Una disculpa de la OEA por la intervención norteamericana de 1965

El presidente Danilo Medina demandó una una excusa formal de parte de la Organización de Estados Americanos (OEA) por haber autorizado la invasión estadounidense de abril de 1965 en la que tropas norteamericanas hicieron frente a los nacionales que defendían el restablecimiento de la constitucionalidad, tras el derrocamiento del gobierno del profesor Juan Bosch. Le tocó a Luis Almagro, como secretario general, escuchar este requerimiento.

“En nombre del pueblo dominicano y en el mío propio, les propongo a todos ustedes que durante este período ordinario de sesiones se apruebe una resolución de desagravio a la República Dominicana por el rol desempeñado por la OEA durante la Revolución de Abril de 1965”, dijo Medina en la inauguración del diálogo regional. Queda ver si la OEA acogerá esta solicitud.

3- La oposición no se conforma; quiere una respuesta oficial

A un mes de las elecciones, cinco de los siete excandidatos a la Presidencia continúan manifestando sus inconformidades por un supuesto fraude electoral. Ya externaron sus quejas al secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro; ahora permanecen a la espera de una respuesta – así sea informal por no ser parte de la agenda– de este organismo que se encuentra en el país para la 46ta Asamblea General del citado organismo. 

A juicio de estos representantes de fuerzas opositoras “los pueblos de América Latina deben ser informados, a través de sus representantes, de que en República Dominicana se produjo un fraude electoral en las elecciones Presidenciales, Congresuales y Municipales que ha significado un grave retroceso democrático”.

4- Haití necesita de la OEA para las próximas elecciones del 9 de octubre

Aunque el tema haitiano, según el titular de la OEA, no estaba en la agenda de la Asamblea General, salió a flote. El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, lo puso en el tapete tras afirmar que “ha llegado el momento de que el país avance sin demoras”.

El próximo 6 de octubre, el país vecino escogerá al presidente que durante cuatro años tomará las riendas de esta nación en crisis. El canciller haitiano, Pierrot Delienne, pidió ayuda a la OEA para la realización de los comicios. “Le rogamos que nos asistan otra vez para desarrollar nuestras elecciones”, expresó.

5- Que Nicolás Maduro no gobierne más Venezuela o que complete su mandato

El país petrolero de Suramérica también tiene a la Organización de Estados Americanos (OEA) en la mira. Dos sectores, dos intereses. Los que quieren que el gobierno de Nicolás Maduro finalice a través de un revocatorio inmediato y los que piden “respeto a la soberanía de Venezuela” con el continuismo del actual presidente.

El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, se adhirió ayer a las intenciones de Luis Almagro, secretario general de la OEA. Expresó durante su participación en la referida asamblea que “Estados Unidos se une a Almagro y a la comunidad internacional haciendo un llamado al gobierno de Venezuela para que libere a los presos políticos, respete la libertad de expresión y de reunión, alivie la escasez de alimentos y medicinas y honre los propios mecanismos de la Constitución incluyendo un referendo revocatorio”.