La contabilidad de este chofer de carro público es la muestra para medir los trastornos que causa en el tránsito por la avenida 27 de Febrero y sus intersecciones la construcción de un túnel abierto en la esquina de la avenida Antonio Guzmán Fernández (Privada).

Desde hace siete meses y medio, la vida de transeúntes, choferes y comerciantes se ha visto afectada por la construcción de esta obra, que busca agilizar el tránsito en esta céntrica vía del Distrito Nacional.
A pesar de que los trabajos se encuentran visiblemente agilizados, las construcciones le han costado el cierre o disminución de las ventas a algunos comercios.

Ventas

Entre los negocios que  han cerrado sus puertas desde los inicios de los trabajos se encuentran Stop Drink Store, Chitto 24 horas, Mundo del Hogar y el Drink Dos Borrachos, los cuales mantenían un gran flujo de visitas, según residentes de sectores aledaños al lugar.

A pesar de algunos establecimientos cerrados, durante el recorrido que Metro realizó pudo observar que un 85% de los negocios continúan brindando sus servicios al público. “Aunque las ventas han bajado muy poco los negocios se mantienen, y luego de que los trabajos terminen, será mejor”, dijo una empleada de un establecimiento de comida, que no quiso identificarse.

La obra que se mantiene a cargo de las empresas constructoras Odebrecht y Grupo Estrella muestra un gran avance.

Concluirían en dicembre

Juan Pérez Recio, director de Comunicaciones de Obras Públicas, aseguró a Metro que  los trabajos estarán finalizados para noviembre o diciembre de este 2015.

Para los trabajos del túnel trinchera, la Privada se mantiene cerrada para quienes cruzan la 27 de Febrero, lo que aumenta la presión del tránsito por vías en sentido norte sur.

“El inconveniente que nos ha causado los trabajos es que tenemos que dar la vuelta por la Núñez de Cáceres y es algo incómodo porque es el área de nosotros transitar. Hemos perdido muchos pasajeros, esperamos que se termine la obra rápido a ver si nos recuperamos”, se quejó Robert Castillo, un motoconchista de la zona. “Antes hacía el recorrido en 5, 10 o 15 minutos, ahora tengo que dar muchas vueltas, y me tomo 30 minutos”.

Miguel De La Rosa, conductor privado, contó las dificultades que le provoca el desvío. “Hay que dar una vuelta grande; antes era más fácil, solo tenía que doblar la Privada; ahora llegar a la Caonabo, después el tampón, y luego doblar en ‘U’para regresar aquí a la Privada. Gasto más combustible, pero pienso que eso se va a terminar al concluir la obra”.

Wellington Díaz, chofer de una señora que trabaja cerca del lugar, cuenta también que ha sumado unos 20 minutos a su trayecto habitual.

En tanto que Andrés Martínez, vigilante del salón Andrea Hair Center, dijo a Metro que  “el flujo de personas en los negocios ha disminuido, porque se les dificulta llegar aquí por las vueltas que tienen que dar; en cierta parte ha afectado el comercio, pero gracias a Dios estamos aquí”.

En la 27

Sin embargo, agentes de la Autoridad Metropolitana de Transporte apostados en la 27 de Febrero sostienen que, salvo las horas pico, el tránsito avanza con normalidad.

“Como es normal, en la hora pico de 7:00 a 9:00 de la mañana, que es la hora donde más tránsito se encuentra, ocurren tapones o congestionamiento de la vía y más por las clases, pero estamos haciendo nuestro trabajo y agilizamos el tránsito”, aseguró el teniente identificado como Teodoro.

Indicó que el gran tapón que se produjo ayer en horas de la mañana fue debido a un vehículo dañado en el túnel, que causó este gran caos.

Otras personas que trabajan en los alrededores resaltaron que a pesar de los inconvenientes, las vías se mantienen libres de basura y de obstáculos.

Sin embargo, los transportistas aseguran que la circulación por las 27 de Febrero está mucho más lenta. “De la Duarte a Pintura me tomaba 30 minutos y ahora como mínimo una hora”, puntualizó Carlos Genao, chofer de concho.