La aspirante demócrata a la Presidencia, Hillary Clinton, prometió hoy luchar para reducir la desigualdad en su país, así como subir el salario mínimo y lograr uno equitativo entre hombres y mujeres.

Clinton arrancó así su intervención en el primer debate presidencial demócrata que se celebra hoy en Las Vegas (Nevada), una presentación en la que también prometió otorgar a las familias bajas por paternidad, cuya concesión aun depende de las propias empresas.

"Haré todo lo posible para unir de nuevo a mi país económicamente", aseguró la ex secretaria de Estado.

La también ex primera dama insistió en la necesidad de "fortalecer a la clase media" y se declaró "progresista, pero una progresista que quiere que se logren hacer las cosas", en referencia a las propuestas más izquierdistas de su máximo rival para las primarias, el senador Bernie Sanders.

Además, Clinton indicó que Estados Unidos necesita "cambiar el sistema fiscal" y obligar a los más ricos a que contribuyan "de una manera justa" a las arcas públicas, así como a hacer que las empresas compartan sus beneficios con los trabajadores.

Preguntada por su opinión sobre el sistema capitalista, Clinton consideró que hay que ponerle ciertos límites para no incrementar la desigualdad, pero también reconoció que no se le puede "dar la espalda al sistema que convirtió a la clase media de Estados Unidos en la más pujante".