Desde el pasado domingo las avenidas del centro de la ciudad de Cleveland no se han vaciado. Son alrededor de 50 mil personas, incluyendo más de 10 mil miembros de prensa, que se encuentran participando de la Convención Nacional del Partido Republicano, y que también han colmado los restaurantes, bares y negocios de la ciudad.

“La convención ha sido grandiosa para nosotros, hay personas que han venido de todas partes, reporteros de todas partes del mundo. La diferencia más grande entre la semana pasada y esta es que hemos estado ocupados todo el tiempo”, relató a Metro Joe Oravec, uno de los propietarios de Rebol, un restaurante de comida orgánica que se encuentra justo en la Public Square en el centro de Cleveland.

Rebol abrió sus puertas hace apenas 10 días, pero según Oravec la diferencia de tráfico de personas es grande cuando la compara con el movimiento de clientes durante los días anteriores a la convención. De hecho, es el primer restaurante que está ubicado justo en la Public Square, una transcurrida plaza del centro de la ciudad. Según explicó, la ciudad de Cleveland invirtió alrededor de $40 millones para remodelar la plaza y realizar mejoras en los alrededores de la ciudad para el evento, inversión de la cual se ha beneficiado.

“Mi socio y yo tenemos otros restaurantes y bares por toda la ciudad y la convención no ha sido tan buena para esos negocios como esperábamos, pero es porque están ubicados fuera de la zona del evento”, explicó el propietario de Rebol.

Para Nick Kostis, propietario de Pickwick & Frolic, un restaurante ubicado justo en la Calle 4 Este que da hacia una de las entradas principales del Quicken Loans Arena, la semana ha sido más que fabulosa y el tráfico de personas se ha reflejado en las ventas.

“Tenemos muchos eventos y hemos abierto en un horario muy amplio. La semana está a punto de culminar mejor de lo que esperábamos. Ha habido mucha actividad, mucho tráfico de personas en la calle y no todo el mundo quiere entrar, pero una vez alguien ve un espacio vacío en el patio exterior, se llena rápido”, indicó.

Pero no necesariamente para todos la semana de la convención les ha resultado beneficiosa. Para Anthony González, quien maneja una guagua de “hot dogs” cerca de la Public Square, las ventas esperadas por la convención no llegaron.

“La convención no ayudó. Las ventas han estado lentas. Yo pensé que la semana sería buena pero no”, indicó el puertorriqueño radicado en Cleveland, añadiendo que su impresión es que el cierre de carreteras lo ha afectado y las personas que viven o transitan por el centro de la ciudad no están llegando a los puntos de venta a los que generalmente llegan.