La empresa Fennix Global Technologies, encargada de proveer a República Dominicana los brazaletes electrónicos en casos de arresto domiciliario, afirma que esta tecnología evitará el hacinamiento en las cárceles, además de ser una herramienta para la reinserción social.

Esta nueva tecnología que implemente Fennix Global Technologies a través de la marca “Monitoreos” tiene “dos sistemas satelitales únicos en el mundo”; GPS, del departamento de defensa de Estados Unidos, y Glonass, del departamento aeroespacial de Rusia.

“Nuestros dispositivos cada 15 segundos emiten un registro de información sobre la persona que lo porta que va hacia nuestra plataforma exclusiva, la cual corre en 512 bites de inscripción; eso significa el doble del nivel de seguridad de la industria de la banca”, sostiene Chey Rodríguez, director ejecutivo de la referida empresa que opera en el país desde hace un año y cinco meses.

República Dominicana, subraya Rodríguez, es el único país donde las personas costean este brazalete; en otros, el Estado se encarga de subsidiarlos.

¿Cómo funciona?

El brazalete que elabora la marca Monitoreos para fines de seguridad tiene una línea de fibra óptica en la correa, dos hilos de metal y varios sensores que notifican en caso de cualquier ruptura o violación al dispositivo.

Es un instrumento completamente sellado y tiene dos sistemas satelitales para el rastreo y el posicionamiento.

Rodríguez aclara además que no se trata de un teléfono inteligente sino de un dispositivo que hace uso de un SIM Card para la exportación de datos.

“No es como un teléfono celular; el nuestro no hace llamadas y sería una violación a la ley de privacidad de los Estados Unidos. Como nuestro dispositivo usa satélites de USA tenemos que cumplir con esas especificaciones. No funciona como un celular”, aclara.

Permiso para funcionar en el país

Fennix Global Technologies adquiere este permiso de funcionamiento luego de atender a un llamado de la Procuraduría General de la República a la que, a través de una serie de trámites, demostró tener la capacidad para proveer esta tecnología, según el ejecutivo.

“En mayo del año 2014 el Procurador General de la República, Francisco Domínguez Brito creó unos requisitos para que empresas viniéramos a poder ofertar estos servicios. En enero de 2016 a nuestra empresa se le otorgó la única licencia para operar el país; solo nosotros cumplíamos con lo requerido. Había que tener 500 dispositivos en inventario, 15 millones de pesos en la corporación, experiencia y cartas de referencias, entre otras condiciones”, explica.

La gestión de estos brazaletes a cargo del abogado en el caso

El abogado del “beneficiario” se encarga de gestionar este brazalete electrónico. “El juez me dice –como instalador– que el beneficiario no puede salir de este perímetro después de las 9:00 de la noche y yo voy y le creo una verja virtual. Antes decían quiero salir con fianza, ahora dicen yo quiero un brazalete electrónico porque no quiero prisión preventiva, y el juez determina si lo otorga o no”, detalla Rodríguez.

“Nosotros le alquilamos el brazalete al beneficiario, no se compra. Él puede usarlo hasta que así el juez lo determine pagando una renta de 15 dólares diarios. Se suman los 15 dólares y se les factura una vez al mes”, esto quiere decir 450 dólares que equivalente a 20,250 pesos mensuales.