El avión de Lamia siniestrado en Colombia incumplió el plan de reabastecerse de combustible en Bogotá, informó ayer una fuente de la compañía.

“El avión debería reabastecerse en Bogotá”, pero siguió su curso hacia Medellín, afirmó Gustavo Vargas, representante de la compañía aérea, al diario Página Siete de Bolivia.

La principal hipótesis para el accidente es la falta de combustible del chárter que transportaba a futbolistas y directivos del Chapecoense, y a periodistas, desde la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra, hasta donde habían viajado en un vuelo comercial procedente de Sao Paulo.

“El piloto es el que toma la decisión de no entrar, porque pensó que le alcanzaba el combustible”, insistió Vargas.

Una investigación al respecto está en curso por parte de las autoridades colombianas, a quienes se sumarán técnicos de la Dirección General de Aeronáutica Civil de Bolivia. “Tenemos que investigar por qué tomó la determinación de irse en forma directa a Medellín”, sostuvo Vargas.

La investigación se realiza a partir de “las pruebas técnicas, documentales y de rigor” del avión siniestrado, reportó un comunicado de la Aeronáutica Civil de Colombia.

Su director, Alfredo Bocanegra, indicó en su país que “no se comprende cómo si estaba sin combustible no se declaró en emergencia”.