Con el compromiso de democratizar la comunicación y fomentar que la ciudadanía se empodere para exigir sus derechos y procurarse una vida digna, comunicadores de toda América Latina celebraron en Asunción, Paraguay, el V Congreso Latinoamericano y Caribeño de Comunicación (COMLAC).

“La celebración de este evento contribuirá a fortalecer nuestro compromiso cristiano y a impulsar la participación ciudadana más crítica que debemos tener en nuestros respectivos países; ha sido un encuentro que ha motivado a que se dé un paso más en la exigencia de nuestros derechos tanto comunicaciones, como políticos y culturales”, explicó a Metro la comunicadora peruana Mónica Villanueva, presidenta de Signis América Latina y Caribe, asociación católica para la comunicación.

El académico boliviano Adalid Contreras, de la Universidad Andina Simón Bolívar, explicó el alcance del término “buen vivir”, que alude al derecho a una vida digna. “El buen vivir es la vida en armonía, el buen vivir es también la vida en plenitud, de manera que todos tengamos lo suficiente para vivir sin excesos, y el buen vivir es también la convivencia comunitaria”, expuso en la jornada de clausura.

Pero para que los periodistas y otros comunicadores contribuyan a una mejor calidad de vida se hace necesario que eviten burocratizarse y se concentren en conocer y reseñar la realidad del ciudadano, según planteamientos del periodista y académico Elson Faxina. “Ser periodista es tener los pies sucios de barro, no con olor a las alfombras de los palacios”, resaltó.

Para una comunicación más ética, que fortalezca la democracia, Faxina plantea tres acciones: La democratización de los canales, con la aprobación de leyes que limiten la concentración de medios en un mismo capital y el fortalecimiento de medios comunitarios; el control social, que implica establecer cuotas de difusión para la producción regional y regular los horarios para difundir determinados contenidos, y “la lucha por una nueva comunicación, un nuevo periodismo”.

En cinco días de debates, que tuvieron como apertura un encuentro de jóvenes, más de 200 profesionales del área celebraron ponencias, coloquios, videoconferencias, exposiciones de proyectos de desarrollo integral, informes de investigaciones y presentaciones de libros, además de actualizarse con decenas de talleres de educomunicación, producción audiovisual, redes sociales y otras temáticas.

El país sudamericano, invitado de honor a la XX Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2017, acogió a técnicos, profesionales, especialistas, catedráticos e intelectuales, provenientes de toda América Latina, del Caribe anglófono y de varias naciones de Europa, convocados por Signis América Latina y Caribe y la Asociación de Comunicadores Católicos de Paraguay, con la colaboración de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (Celam) y otras organizaciones.

En estas jornadas, que entre sus temas centrales incluyeron el análisis de la encíclica papal Laudato Sí, sobre respetar y proteger “la casa común”, se destacó la participación de miembros de pueblos indígenas del Paraguay, país bilingüe por la conservación de su lengua originaria, el guaraní.

Preámbulo en República Dominicana

Como paso previo para su participación en este congreso, la delegación local, que recae en Signis Dominicana, celebró en la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD) un conversatorio titulado “Comunicación, Democracia y Ciudadanía”, el mismo tema que sirvió de eje a los debates en Paraguay.

En la actividad, la comunicadora y catedrática universitaria Naivi Frías planteó que el ejercicio ciudadano se ha banalizado a través de una ilusión de participación que se produce con la masiva interacción en redes sociales, no sólo por la sensación de haber participado con un “me gusta” o un “retweet”, sino además porque en ese intercambio de mensajes y reacciones se imponen temas y aspectos de ellos que no son en realidad los trascendentes, los que impactarán en las personas, sus derechos ni su calidad de vida.

La periodista Edith Febles, comentarista de radio y televisión, planteó que muchas veces el periodista no se hace conciente de que quien pone el dinero para las políticas públicas y las acciones estatales no es el gobernante o funcionario, sino que es la gente la que paga. Agregó que por ahí comienza una mala interpretación del concepto de democracia, lo que limita su desarrollo pleno.

La docente e investigadora universitaria Ana Bélgica Güichardo lanzó un reto directo a quienes ejercen la profesión a que se comprometan a trabajar por la gente. “La ciudadanía necesita el trabajo de los periodistas éticos”, sentenció.

“Debemos ver a nuestra madre tierra como una hermana que está siendo devastada y lastimada y salir para transformar; los comunicadores tienen un rol fundamental ahí para comunicar esperanza, tener un compromiso ético y político con la causa de los más pobres, entre ellos la hermana madre tierra”. Mauricio López, secretario ejecutivo de la Red Panamazónica (RedPam).