Los ataques terroristas de Bruselas del pasado martes dejaron un saldo de 31 personas fallecidas y más de 250 heridos de más de 40 nacionalidades. Esto habla de una multiculturalidad de una ciudad sede de las instituciones legislativas europeas más importantes. Esta vez, el autoproclamado Estado Islámico de Siria pegó en el corazón de la Unión Europea.

Las redadas policiales, los controles de seguridad tanto internos como fronterizos y el estado de alerta máxima en Bélgica y en los países colindantes condicionan el espíritu de la Unión Europea y de los estados de derecho: a más seguridad, menos libertad. A más miedo, menos integración. Para Paulina Astrosa, doctora en Relaciones Internacionales de la Universidad de Lovaina, Bélgica, el propósito de los atentados es el de “atacar valores y una forma de vida que ellos rechazan. Pretenden llevar a las sociedades democráticas, liberales, abiertas, a cerrarse en sí mismas y renunciar justamente a muchas cosas de las que se sienten orgullosos”.

Un poco más matizada es la opinión de Eugenio Chahuán, máster en Cultura y Civilización Árabe Islámica y profesor del Centro de Estudios Árabes de la Universidad de Chile. Sobre el propósito y la forma de actuar del Estado Islámico, el especialista ve “dos lecturas. Primero, es que buscan dar golpes en capitales de países europeos como Francia y Bélgica que han intervenido en Medio Oriente. Bélgica participó activamente en la invasión de Irak, y Francia continúa bombardeando Siria en busca del Isis”. La otra lectura, concuerdan los expertos, es hacer tambalear los valores europeos en la sociedad.

“Las víctimas silenciosas son los musulmanes”

Ya son muchas las voces que responsabilizan a los estados occidentales, particularmente a Estados Unidos, de la creación del Estado Islámico y de la situación por la que pasa hoy el Medio Oriente. La intervención estadounidense en Irak para derrocar a Saddam Hussein rompió con el equilibrio suní que existía en la región, al poner a un gobierno chií en su lugar.

Justamente aquellos suníes que se vieron despojados fueron los que, aprovechando la ruptura de Al Qaeda, formaron el Estado Islámico de Siria, como explica Eugenio Chahuán.

Lo mismo en Siria, donde la guerra civil de más de cinco años se ha cobrado más de 260,000 víctimas fatales y ha generado más de 5 millones de desplazados, muchos de ellos hacia Europa. El experto asegura que “Isis fue muy funcional a intereses políticos y regionales de Siria, de Arabia Saudí, porque rompía con la alianza Irán-Irak. Fue financiado con armas por Estados Unidos.

Lo que pasa es que crearon un monstruo que se les escapó de las manos. En todo este conflicto geopolítico fue fundamental la intervención estadounidense desde 2001”.

Las víctimas silenciosas, concuerdan los analistas, son los musulmanes no radicales. “Creo que los refugiados, y los musulmanes que no comulgan con el radicalismo, serán víctimas de los propios atentados en Europa”, dice Astroza, dejando en claro que esto no hace nada de bien a la crisis de refugiados que se vive en ese continente desde el año pasado.

El debate ya estaba muy tenso y contaminado por varias situaciones y esto, lamentablemente, lo empeorará”. “Las primeras víctimas han sido los árabes, tanto musulmanes como cristianos”, dice Chahuán.