La diputada Minou Tavárez Mirabal fue proclamada ayer como candidata presidencial por el partido Alianza por la Democracia (APD), en un acto en el que llamó a ponerle un alto a la inseguridad ciudadana, a la desigualdad, a los bajos salarios y a la corrupción.

La proclamación tuvo como escenario el club Mauricio Báez de Santo Domingo, con la asistencia de cientos de seguidores que apoyan la candidatura de la hija de Minerva Mirabal y Manolo Tavárez Justo.

La legisladora, quien renunciara al gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ofreció un discurso de amor por el país y expresó indignación por el estado de calamidad en que vive hoy el pueblo dominicano.

Aprovechó además para citar algunas de sus propuestas y se unió a la multitudinaria concurrencia para levantar el grito de “¡Basta ya!”, en alusión a los males que le atribuye a las administraciones del PLD y otras fuerzas tradicionales.

Tavárez Mirabla resaltó en su discurso la necesidad de una “transformación profunda” del Estado. “Está comprobado hasta la saciedad que ponerle computadores al Estado de Balaguer nunca fue una solución”, sostuvo.

La presidenta y fundadora del partido Opción Democrática, sin casilla en la boleta electoral, adelantó algunos de sus planteamientos ante temas como la salud, la educación, la seguridad ciudadana y la vivienda. “Cuando hablamos de transformación profunda, hablamos de pasar de un modelo de crecimiento económico con desigualdad a uno de crecimiento con justicia social, en el que quienes más reciben sean quienes más contribuyan, hablamos de capacidad de generar empleos formales, de pagar salarios justos y que no olvide a nuestros productores agropecuarios”.

Nuevo cuerpo del orden

Tavárez Mirabal mostró indignación y señaló que “no puede ser que en pleno Siglo XXI sigamos siendo víctimas de los ‘intercambios de disparos’ sin responsables, y de un cuerpo policial en el cual la mitad de sus agentes no cumple funciones policiales, especialmente las preventivas como el patrullaje. No podemos tolerar el “pluriempleo” en una institución del Estado que ostenta el delicado “monopolio del uso de las armas”.

Puntualizó en torno a ese tema que “si queremos seguridad, necesitamos una nueva policía, con una nueva doctrina, subordinada al poder civil y respetuosa de los Derechos Humanos. Sólo así la ciudadanía podrá perderle el temor y otorgarle su confianza, requisito indispensable para que cumpla con sus funciones”.

Dos provincias

La candidata de la APD también criticó el caos del transporte de pasajeros en el Gran Santo Domingo y en Santiago, que los hace “espacios invivibles”, donde moverse es sumamente lento, tedioso y tiene cada vez costos económicos más altos.