Las autoridades aeronáuticas colombianas confirmaron ayer que el avión accidentado en cercanías al aeropuerto de Medellín que dejó 71 muertos, entre ellos la plantilla del Chapecoense, “no tenía combustible” al momento del impacto.

“Podemos afirmar claramente que la aeronave no tenía combustible en el momento del impacto por lo tanto iniciamos un proceso de investigación para poder establecer el motivo”, dijo en rueda de prensa el secretario de seguridad de la Aeronáutica Civil (Aerocivil), Fredy Bonilla.

El avión de la compañía boliviana Lamia se estrelló el lunes a solo 17 kilómetros para la cabecera de la pista del aeropuerto José María Córdova de Rionegro que sirve a Medellín, dejando 71 fallecidos y seis sobrevivientes.

La falta de combustible es una de las hipótesis que se manejan para explicar el accidente ocurrido en Cerro Gordo, en la jurisdicción de La Unión, localidad cercana a Medellín.

Bonilla recordó que las normas internacionales establecen que una aeronave debe contar con el combustible suficiente para cubrir la ruta y tener un adicional y un aeropuerto alterno para aterrizar en caso de necesidad.

Explicó que esta reserva le puede garantizar a la aeronave una autonomía de vuelo adicional de 30 minutos.

Igualmente dijo que las condiciones meteorológicas en Medellín eran “óptimas” para que el avión hiciera su aproximación y aterrizaje.