El Centro de Estudios de Género de Instituto Tecnológico de Santo Domingo (CEG-INTEC) considera vergonzosa la decisión de la Cámara de Diputados de que fueran excluidas del Proyecto de Código Penal las excepciones a la penalización del aborto.

Lourdes Contreras, coordinadora del CEG-INTEC, consideró que es decepcionante la falta de valorización de la vida de las mujeres que manifiestan los miembros de la Cámara baja, y afirmó que la penalización absoluta constituye un retroceso inaceptable que contraviene el espíritu de la Constitución Dominicana, que reconoce la igualdad entre hombres y mujeres, y que establece la obligación del estado de adoptar todas las medidas en el orden legislativo para garantizar que la igualdad sea efectiva.

Recordó que la sociedad dominicana aplica un Código manifiestamente obsoleto y que para su adecuación ha esperado 19 años, pero contrario a las expectativas de avances, ha recibido un retroceso violatorio de los derechos de las mujeres.

De igual forma, Contreras enfatizó que las discusiones y las formulaciones del texto no se corresponden ni con las necesidades y con los derechos que el Estado dominicano se ha comprometido a garantizar, proteger y promover, ni con la observación que hiciera en dos ocasiones el poder Ejecutivo en noviembre 2014, cuando se expresó que lo “justo, equilibrado y protector es adecuar nuestra legislación a las necesidades y corrientes en la mayoría de los países que permiten el aborto cuando la vida de la madre corre peligro, cuando el embarazo ha sido fruto de una violación o incesto y cuando el feto tiene malformaciones incompatibles con la vida”.

En ese sentido, el CEG-INTEC exhorta al Poder Legislativo a no  seguir ignorando la realidad y derechos de las mujeres dominicanas, a quienes hay que garantizar el derecho a la vida y a la salud.

Expresa su esperanza de que el Senado de la República retome el sentido y contenido de la observación presidencial, con la que se impide que desde las instancias que deben garantizar la protección de la vida se promueva la discriminación, que constituye además una condena de muerte a miles de dominicanas por su condición de mujeres.

Cita que como consecuencias graves de la penalización absoluta del aborto se encuentra: la alta tasa de mortalidad materna; la re-victimización de las sobrevivientes de violación, a quienes se obliga a portar de por vida un recordatorio de su violador; la negación a las mujeres a los servicios de salud, porque se encuentre embarazada y se quiere obligar a poner en riesgo su salud para llevar a término un embarazo aún cuando el embrión sea incompatible con la vida.