Doctor, ¿debo dejar de comer embutidos?

Es indudable que las recomendaciones de la OMS debemos tomarlas en serio, pues siempre hablan teniendo como base el peso de los resultados de las investigaciones científicas. Ahora bien, los médicos dominicanos estamos en la obligación de colocar esta advertencia en un adecuado lugar ajustado a la realidad socioeconómica de nuestro país. Para nadie es un secreto que el desayuno de la clase trabajadora es un plato de plátanos fritos con varias ruedas de salami, mientras que la clase media come diferentes tipos de jamones y quesos con pan. Estas exquisiteces gastronómicas sabemos que no aportan casi proteínas, pues nuestras autoridades en contubernio con los empresarios se encargaron de vendernos embutidos que son 48% agua, carne de pollo mecánicamente deshuesada (MDM), lactosa, fécula de maíz y nitritos por encima de los niveles permitidos, esta última sustancia un reconocido cancerígeno cuando se consume en exceso. En pocas palabras: es muy difícil impedir el consumo de estos productos, pues representan el filete del pobre y una buena opción para la clase “media acogotada”. Lo que sí podemos hacer es exigir a las autoridades que cumplan con su papel y obliguen a los fabricantes a mejorar la calidad de estos productos de consumo masivo.

Es bueno informales, queridos lectores, que para nosotros los médicos no existen alimentos malos, todo depende de la cantidad consumida, la manera de cocción y su estado de salud.Esto quiere decir que si usted sufre de hipertensión arterial no es bueno consumir carnes procesadas debido a su alto contenido de sal, pues esta descontrola su presión arterial, con las posibles complicaciones, como lesión cerebral, cardiaca o renal.

Desde hace varios años las pirámides alimentarias han colocado a los embutidos en su vértice, lo cual significa que debemos consumirlos en pocas ocasiones; por su parte, las carnes rojas deben consumirse no más de 1-3 veces por semana, carnes blancas y pescados 4-5 veces por semana.

El problema es que las carnes (proteínas de alto valor biológico) es que son caras y abultan enormemente en presupuesto familiar, además de que aun siendo una nuetro país una isla, nuestro consumo de pescado es muy bajo.

Por ello recomendaría al pueblo que aumente el consumo de huevos enteros –si tiene problemas de colesterol alto, preferir la clara de huevo 3-5 por semana–, quesos, leche y combinaciones de granos que tienen excelente contenido de proteínas.

Finalmente, no olvide que somos lo que comemos. Si su dieta es inadecuada y no realiza ejercicios, seguro que su cuerpo estará cansado, tendrá poca fuerza muscular, problemas de concentración y memoria. En pocas palabras, usted es un “enfermo sano”, como les digo a mis pacientes, después de realizarles todos los estudios sin encontrar ninguna patología.