La Junta Central Electoral dio ayer otro paso atrás en el impasse que mantenía con los partidos políticos de oposición y acogió la solicitud de llevar los dos modelos de conteos de voto: el electrónico, impulsado por la institución como garantía de transparencia y prontitud, y el manual, exigido por partidos y la sociedad civil como medida de seguridad y por alegatos legales.

“Una vez concluido el escrutinio electrónico va a contarse manualmente el 100 % de los votos del municipal  y va a contarse manualmente el 100% del voto congresual”, informó el presidente de la JCE, Roberto  Rosario, en rueda de prensa, luego de la reunión del pleno del organismo con representantes de seis candidatos presidenciales.

Ya la JCE había aceptado el conteo manual en el nivel presidencial y, como el procedimiento ahora será doble para las tres boletas, Rosario se curó en salud. “A la población que comprenda que la promesa que habíamos hecho de tener resultados en tiempo récord, debido a esas circunstancias, no podrá ser cumplida”.

En la mañana, en un acto en el que el organismo presentó a los observadores internacionales los diferentes aspectos de la organización de los comicios del domingo, Rosario subrayó que estas serán “las elecciones más observadas de la historia dominicana”.  Unos 3,000 observadores locales y 300 integrantes de siete misiones internacionales analizarán las votaciones de este 15 de mayo, en las que 6.7 millones de dominicanos elegirán al Gobierno, legisladores y ediles para el próximo cuatrienio.

Para el observador Erasmo Pinilla, presidente del Tribunal Superior Electoral de Panamá, “la tecnología permite más eficiencia y más transparencia al proceso electoral. La preocupación es parte de una resistencia al cambio que es natural”.

El jefe de la misión de la Unión de Naciones Suramericana (UNASUR), Jorge Taiana, también cree que la tecnología prevista garantizará la transparencia de los resultados.  

“No hay duda de que el conteo electrónico es un paso positivo que brinda mayor seguridad acerca del resultado. Son sistemas confiables, auditados; por lo general tienen un resguardo técnico que hace más difícil cualquier alteración de la voluntad popular”, recalcó Taiana.