Semana tras semana, el Ministerio de Industria y Comercio dispone rebajar, congelar o aumentar los precios de los combustibles, luego de hacer los cálculos sobre la base de la tasa de cambio del dólar que disponga el Banco Central de la República Dominicana.

Para esta semana, la gasolina premium costará RD$185.40 y la regular RD$167.90, ambas con una reducción de RD$1.70; mientras el gas licuado de petróleo (GLP) alcanzó una rebaja de solo RD$1.00 y se venderá a RD$81.00, un precio bastante asequible si se compara con los dos tipos de gasolina.

Y así cada viernes: aunque Industria y Comercio resuelva hacer mayores rebajas a las gasolinas, el precio de un galón de GLP sigue costando menos de la mitad de lo que vale uno de gasolina.

Esta atractiva oportunidad para el ahorro ha motivado a muchos conductores a adaptar a sus vehículos de gasolina un sistema de gas.

Lo hacen tanto choferes del transporte público como dueños de vehículos privados, pero olvidan que si no se coloca correctamente, podrían encontrar la muerte con potenciales incendios, a causa de escapes del combustible.

Rudimentarios

Metro consultó al comunicador Hugo Beras, experto en temas automovilísticos, quien explicó que a pesar de que influyen varios factores en los incendios de vehículos que se registran en las vías, todo apunta a la mala instalación de los sistemas.

Manifestó que “el gas no es peligroso si lo instalan personas especializadas en el tema”, incluso destacó que este combustibles es igual o más seguro que la gasolina.

“Los vehículos de gas existen desde que el carro existe, eso no es nada nuevo, no tiene nada de peligro, siempre y cuando esté instalado con el criterio necesario”, apuntó Beras.

Resaltó que el problema radica en que muchos conductores usan el sistema de “gas de hornilla”, que consiste en utilizar en el carro el mismo tanque que se usa para cocinar en la casa.

“Hay personas que llegan a la casa, desmontan el tanque del carro y prenden la estufa” con él, narró el comunicador.

El problema con este derivado del petróleo en el país es que no existe ningún tipo de regulación, además no hay un criterio, ni empresarial ni individual que rija su uso.

Beras explicó que, si bien es cierto que hay una responsabilidad del Estado, también hay un 50% de responsabilidad del ser humano.

“Aquí instalamos sistemas, en la mayoría de los casos, sin ningún tipo de criterio, sin ningún tipo de previsión, donde las mangueras no son las adecuadas, los tanques que se utilizan son los de cocinar,  y no se hacen revisiones periódicas”.

Responsabilidad estatal

Pese a que muchos están optando por hacer el cambio en sus vehículos, en el país no existen controles sobre la cantidad de automóviles que hacen la conversión, además de que no se supervisa si los talleres están debidamente preparados para realizar este trabajo.

Hugo Beras resaltó que incluso el Estado permite la importación de vehículos que traen un sistema a gas, de forma original, sin protocolo de seguridad y sin determinar si están homologados o no para el país.

“Aquí en República Dominicana cualquier carajo te monta un sistema de gas sin la debida supervisión, sin tener una licencia”, insistió Beras.

En cuanto a la importación de estos vehículos desde Corea, resaltó que “el Estado solo se enteró de que los estaban trayendo, chequeó la cilindrada, la motorización, el año, la marca, cobró, y para adentro. Si tiene una bomba atómica adentro, si viene pinchado o con lo que sea, no le importa. El Gobierno se enteró, si es que se ha enterado, porque los están vendiendo y los están viendo en la calle”.

Recomendaciones

Para poder controlar que un sistema de gas funcione correctamente hay dos herramientas extraordinarias: primero, dirigirse a los talleres autorizados para este tipo de trabajo y, segundo, la revisión anual del parque vehicular, que se traduce en la “revista”.

Beras explicó que como en el país no se hace una revisión anual, no se conocen los parámetros ni las condiciones de esas conversiones.

“No importa que tengas gomas deterioradas, o cualquier anomalía en el vehículo, simplemente aquí todos los años te cobran un impuesto y listo”.

Dijo que “todos esos controles son una fantasía porque no existen en el país, pero es lo que debiese de suceder”.

“No hay forma de regular eso, por eso pasan todas las cosas que suceden en las vías”, indicó, Beras.

Costo por conversión

Existen varios sistemas con los cuales se puede hacer la conversión de un vehículo de gas a gasolina.

La técnica de tercera generación, mejor conocida como gas por succión, es aquella que se utiliza en los vehículos no tan modernos, lo que se traduce en costos más accequibles, explica Mario Miguel Regalado, propietario de Mario Miguel Auto Gas, un negocio que se encarga de la conversión de vehículos de gasolina a gas.

El costo aproximado para hacer el cambio a gas en tercera generación es de 15,000 pesos, tanto para automóviles de seis cilindros como de cuatro.

A los vehículos que tienen pocos años de uso se les instala el sistema de quinta generación o gas por inyección, el cual inyecta el combustible por fases y secuencias directamente en los conductos de aspiración del vehículo.

Un equipo de gas por inyección puede tener varios precios, dependiendo el cilindraje del vehículo: si es de ocho, el precio aproximado es de RD$45,000; de seis cilindros cuesta RD$40,000; mientras que el precio para convertir un vehículo de cuatro cilindros oscila entre RD$30,000 y RD$32,000.

Existe también el sistema que se instala clandestinamente, mejor conocido como “gas de hornilla”, debido a que en este se utiliza el mismo cilindro de uso doméstico.

Demanda

La conversión a gas no se da con más frecuencia porque hay que hacer una inversión inicial que es muy fuerte. “El dominicano no calcula el ahorro sino la inversión, que suele ser normalmente desde RD$30,000 hasta RD$60,000, dependiendo del tipo de generación que se le coloque”, comenta Beras.

El comunicador explicó que si las personas tuvieran más facilidades para hacer la modificación a sus vehículos, un 65% del parque vehicular sería de gas, frente a solo un 35% de gasolina. 

“Si en el país hubiese mayores facilidades económicas para instalarlo, el GLP fuera el protagonista en los vehículos”, vaticinó Hugo Beras.