El expresidente de Guatemala Otto Pérez Molina arremetió contra sus acusadores y aseguró que no sólo está detenido “ilegalmente”, sino que se trata de armar en su contra un caso con testigos y declaraciones falsas por la trama de corrupción aduanera “La Línea”, que le obligó a renunciar al poder en 2015.

Tras la sorpresiva decisión del juez Miguel Ángel Gálvez de suspender la audiencia de “etapa intermedia” en la que se decidirá si va o no a juicio, el exjefe de Estado lamentó, en una improvisada rueda de prensa, que se haya aplazado la diligencia para una fecha aún no determinada.

Pérez Molina, quien fue detenido en septiembre pasado tras renunciar a la Presidencia, sostuvo que la resolución judicial sólo beneficia a la Fiscalía porque le da tiempo para “armar un caso” en su contra con “testigos protegidos” cuyos testimonios calificó de “falsos”.

El expresidente se refería al empresario Salvador Estuardo González Álvarez, conocido con el alias de “Eco” en la trama de corrupción “La Línea”, desarticulada el 16 de abril de 2015 por el Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig).

El exmandatario reiteró que las acusaciones en su contra se deben a una “injerencia” del Gobierno de Estados Unidos a través de la Cicig, un ente de Naciones Unidas que trabaja en el país centroamericano desde 2007.