El caotizado tránsito de varias vías céntricas de la capital se ha visto más entorpecido en las últimas semanas con la intervención de las isletas centrales, por brigadas del Ministerio de Obras Públicas y de compañías contratistas.

La avenida Luperón, clave para la comunicación norte-sur en la franja oeste del Distrito Nacional y la Sarasota, estratégica para la circulación este-oeste en la zona sur de la ciudad, tienen barreras en torno a sus isletas, que limitan el área hábil para el tránsito.

Los obreros rompen el concreto, renuevan cableados y tubos y en algunos lugares ya vierten el cemento con las nuevas dimensiones. Según el ingeniero Ricardo Vargas, quien está encargado de uno de los tramos remodelados, “el propósito de este tipo de trabajo es crear un carril adicional para doblar a la izquierda en cada semáforo y que el carril que sigue derecho quede libre”.

Destacó que aunque las vallas y equipos de trabajo han contribuido a ralentizar el tránsito, una vez terminado el proyecto, los taponamientos se reducirán y, como consecuencia, la circulación será más ligera.

Otra de las vías intervenidas es la Prolongación 27 de Febrero, próximo a la Isabel Aguiar, en la zona conocida como “Pintura”. En esa congestionada zona, el Ministerio de Obras Públicas, en coordinación con el Consorcio Odebrecht-Tecnimont prepara un paso a desnivel específicamente para quienes empalman con la autopista 6 de Noviembre.

De acuerdo con las declaraciones de los encargados de esa infraestructura, aun no se sabe si lo próximo a construir desde la Isabel Aguiar hasta la Plaza de la Bandera (Luperón con 27 de Febrero), será un túnel, un elevado o la continuación del paso a desnivel, una de las soluciones previstas para ampliar el corredor Duarte.

Entre los planes del Ministerio de Obras Públicas para la 27 de Febrero y su prolongación, figura la construcción de dos túneles en la Plaza de la Bandera, uno en dirección Este-Oeste, por el lado de Inespre, y el otro en dirección Oeste-Este, por el Ministerio de Defensa.