Cientos de militantes kirchneristas recibieron ayer, entre banderas y canciones, a la ex presidenta argentina Cristina Fernández, quien retornó a Buenos Aires para presentarse a declarar ante la Justicia, tras pasar cuatro meses alejada de la escena política en la sureña provincia de Santa Cruz.

Fernández arribó a las 09.46 de la noche, hora local, en un vuelo de Aerolíneas Argentinas y fue recibida en la capital del país por cientos de militantes que habían comenzado a reunirse desde la tarde en el estacionamiento del Aeroparque porteño Jorge Newbery.

La exmandataria había partido casi tres horas antes de la turística ciudad santacruceña de El Calafate, donde también un grupo de seguidores la despidió en su camino al aeropuerto local.

Tras bajar del avión, Fernández se dirigió a saludar a los militantes que la esperaban en el Aeroparque con banderas, carteles de bienvenida y los teléfonos móviles listos para las fotografías.

Las agrupaciones kirchneristas también se han dado cita esta noche frente al domicilio que Fernández tiene en el barrio porteño de Recoleta, donde la ex mandataria se quedaba la noche a la espera de presentarse a declarar ante la Justicia este miércoles.

Fernández fue requerida por el juez federal Claudio Bonadío en una causa que investiga millonarias pérdidas ocurridas en el Banco Central argentino durante el tramo final del segundo mandato de la ex presidenta. El magistrado investiga la celebración de contratos de futuro de dólar por los que el Banco Central habría pactado vender dólares a un precio que rondaba los 10.65 pesos por unidad, por debajo del precio establecido en la Bolsa de Nueva York que, por ese entonces, se situaba alrededor de los 14 pesos.

Según el juez, de la diferencia entre el precio pactado y el del mercado, el Banco Central “registró una pérdida de 1.552 millones de pesos” (106 millones de dólares) por los contratos cerrados de septiembre a diciembre de 2015, mientras que por las ventas celebradas para el periodo comprendido entre enero y junio de 2016, “se registró un saldo negativo de 27.724 millones de pesos” (1.898 millones de dólares).

Por esta causa, Fernández declarará ante Bonadío este miércoles, en una presentación a la que irá acompañada también por la militancia kirchnerista, que prepara una marcha en apoyo de la ex mandataria a las puertas de los tribunales.