El presidente estadounidense Barack Obama y su familia parecían molestos cuando bajaron del avión de regreso de sus vacaciones de verano.

Durante las últimas dos semanas la familia pasó un tiempo de reposo en la isla Martha's Vineyard, ubicada al este de Estado Unidos. Sin embargo, no se notó que estuvieran muy felices de volver a casa.

De regreso a casa, cuando la familia aterrizó en Cape Cod, Massachusetts, donde abordaron uno de los aviones que los llevaría a casa, se mostraron un poco más amigables y sonrientes con la gente que los esperaba en la pista.

Pero conforme fue avanzando el regreso, en la base aérea de Andrews, Maryland, las caras sonrientes habían desaparecido.

Ya en la Casa Blanca, con aspecto serio Obama se dirigió junto a su familia al interior de la Casa Blanca.