La Federación Internacional de la Cruz Roja redobla sus acciones para tratar de contener el brote de cólera en Haití, tras el paso del huracán “Matthew” que dejó en esta nación 546 muertos y 175,000 albergados, según las informaciones oficiales.

Tras la devastación causada por el ciclón que impactó el pasado 4 de octubre, una de las principales preocupaciones de las agencias humanitarias es un rebrote de cólera, epidemia que afectó el país tras el terremoto de 2010.

En un comunicado emitido ayer, Steve McAndrew, jefe de operaciones de emergencia de la Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR) y de la Media Luna Roja, consideró que para detener el brote “es esencial que las personas laven y beban agua limpia, que tengan acceso a instalaciones sanitarias higiénicas y que logren obtener tratamiento inmediato si se sienten enfermas”.

“Sin niveles adecuados de agua limpia, saneamiento e higiene, las enfermedades como el cólera se propagan rápidamente”, dijo McAndrew.

El huracán, que provocó en Haití la peor crisis humanitaria tras el potente terremoto de 2010, inundó comunidades, dañó sistemas de saneamiento, desbordó letrinas y contaminó el agua.

Destacó que la Cruz Roja Española y la Cruz Roja Dominicana coordinan un despliegue conjunto para apoyar las acciones de respuesta en Agua y Saneamiento de la Cruz Roja Haitiana a través del envío de plantas potabilizadoras desde República Dominicana.

La Cruz Roja Española ha enviado seis toneladas de ayuda humanitaria con la financiación de la Generalitat valenciana.

Tanto dentro como en la periferia de Jeremie (suroeste), una de las ciudades más castigadas por “Matthew”, los equipos de evaluación de la FICR se encontraron con sistemas de distribución de agua y de eliminación de residuos dañados, con hospitales y centros de tratamiento del cólera que no disponen de agua limpia y sistemas de drenaje obstruidos por aguas servidas.

La gente está bebiendo agua sin tratar, lo que impulsa la propagación del cólera.