Lo fitness –estar en buena forma física– pasó de ser una moda a un estilo de vida donde no solo se busca una figura esbelta, sino tener las condiciones óptimas que el cuerpo necesita para estar 20/20. El problema llega cuando la ansiedad se sale de control y la adicción a los hierros se vuelve rutina. Todo en exceso hace daño, hasta buscar la salud sin control.

Hacer ejercicios, sobre todo en las mañanas, genera beneficios en cantidades industriales para quienes los practiquen. Tonifica el cuerpo, levanta la autoestima, fortalece las extremidades, aumenta el rendimiento de algunos órganos como los pulmones y el corazón, además de que al mantener un peso estable se reducen las posibilidades de enfermedades del sistema nervioso.

Según el doctor Jorge Goldberg, la actividad diaria con los ejercicios mantiene los huesos sanos, previene la osteoartritis, ayuda a dormir mejor y puede potenciar la actividad sexual disminuyendo la disfunción eréctil. Agrega que ya se han encontrado químicos en el cerebro que aumentan la “felicidad” después de hacer ejercicios, por lo que mejora el estado de ánimo y se reduce la depresión.

La Organización Mundial de la Salud precisa que cerca del 6 % de las muertes en el mundo se generan por la falta de actividad física. Estiman que el sedentarismo es la causa principal de los cánceres de mama y colon en por lo menos un 25 %, en los diabéticos un 27 % y aproximadamente un 30 % en los cardiovasculares. Más de 400,000 personas mueren cada año en Latinoamérica por no ejercitarse.

Un nuevo estudio realizado por la Universidad de Sao Paulo (Brasil) establece que el sedentarismo es uno de los principales problemas en los países desarrollados. Analizaron 54 naciones y determinaron que el 45 % de las personas pasan tres horas o más sentados frente a un televisor o un computador, lo que eleva los riesgos de mortalidad entre  un 20 y un 30 %.

A los gobiernos le cuesta mucho la atención diaria a personas de alto peso, sobre todo en las naciones de estabilidad económica. Como medida colectiva cada país se ha sumergido en campañas que buscan motivar la práctica de ejercicios, por lo menos 30 minutos al día. Se recomienda una hora diaria si no es atleta y 150 minutos semanales si es adulto mayor.

“Una persona está ‘fit’ cuando logra su mejor condición en masa muscular de acuerdo con su estatura, presenta un nivel de grasa regulado, buena condición cardiovascular, resistencia, elasticidad y consistencia. Para lograr eso es indispensable ejercitarse, aunque no vaya a un gimnasio”, dice Aileen Khoury, entrenadora personal.

Hasta ahora, practicar ejercicios es lo mejor que le puede pasar a una persona, pero también representa una alerta para el organismo cuando se realiza en demasía. Desde deshidratación hasta lesiones permanentes se pueden generar si no se controlan las actividades, incluso morir como le pasó a un argentino de 25 años en 2014, que en medio de una clase de crossfit le dio un paro cardiorespiratorio fulminante. Un año después pasó lo propio en Los Ángeles a un adolescente de 14 años.

Miguel del Valle, vicepresidente de la Federación Española de Medicina del Deporte, considera que también en lo fitness los excesos se pagan caros. “Nuestro cuerpo tiene unos límites que no hay que sobrepasar. Los deportistas de alto nivel es comprensible que lo hagan, pero la problemática se produce cuando la gente corriente quiere rendir más de lo que su cuerpo le permite”.

Aunque se han dado casos de atletas profesionales que han sufrido muerte súbita, la mayoría de episodios ocurre con jóvenes en los gimnasios. Por un lado está la mala asesoría de entrenadores; por el otro está el ejercicio extremo sin previo acondicionamiento físico y, en algunos sucesos, influye la alimentación desproporcionada y metabólicos sin prescripción médica.

Para Khoury, con más de 20 años de experiencia tonificada y tonificando, las ventajas que dejan los ejercicios son para que cada persona los practique, aunque confiesa: “Todos los excesos son malos; hay gente que se desgasta y no se hidrata. Ejercitarse una hora al día, de tres a cinco días por semana, es suficiente para estar saludable. Todo en exceso hace daño”.

Es enfática cuando dice que lo importante no es la cantidad sino la calidad. Incluso asevera que los músculos necesitan descansar para desarrollarse, por lo que no entiende cómo hay personas que repiten en días consecutivos los mismos ejercicios, sobre todo con las piernas y brazos. “Si no paras de ejercitar, las articulaciones y los ligamentos no pueden descansar y eso se traduce en fracturas”.

La especialista Aileen Khoury precisa que una persona interesada en entrar al mundo fit debe hacer una inversión inicial que pudiera llegar a los mil dólares entre inscripción en un buen gimnasio, dieta, vestuario, suplementos y entrenador personal. Solo en un par de tenis adecuados se pueden gastar hasta 250 dólares, dependiendo la tienda y la marca de su elección.

La gerente de mercadeo de SmartFit, Suanny Alcántara, también apoya la idea del descanso. “Si te levantas temprano, debes acostarte temprano. Si vas a asumir el gimnasio, debes descansar antes y después de ir. Hay gente que viene dos veces al día, pero lo hacen porque buscan un objetivo muy particular; le brindamos asesoría pero es una decisión muy personal venir más de una vez al día”.

El plantel que representa abre 19 horas al día, siete días a la semana. Su filosofía es ofrecer un buen servicio a bajo costo y por eso se puede ser miembro desde 990 pesos mensuales pagando 4,000 de inscripción; o 1,290 mensuales con 2,000 de inscripción en un plan Black que incluye hidromasaje, camiseta, cabinas de bronceado, acceso a todas las sucursales e invitar un amigo.

Otro gimnasio que ha crecido es Planet Fitness con inscripciones desde 500 pesos y pagos mensuales que van desde 500 hasta 1000. Sus beneficios en los planes premium son similares a los de SmartFit, solo que incluyen salón de belleza. Ambos cobran una cuota de mantenimiento anual que no pasa de 2,000 en ninguno de los casos.

Los nuevos establecimientos se apoyan mucho en las redes sociales porque “es la pizarra de los jóvenes” –todo lo manejan por correo electrónico y sus cuentas en Facebook, Instagram y Twitter. En ambos casos (Planet y Smart) son cadenas internacionales que han aprovechado el auge de “lo fit” para potenciar un modelo de negocio hasta ahora exitoso en América.

Alcántara detalla que la mayoría de sus clientes son jóvenes que prefieren ir entre las 6:00 y 9:00 de la noche porque son los horarios en que salen de los puestos de trabajo. Hay otros, más adultos, que se ejercitan entre 5:00 y 8:00 de la mañana porque son más disciplinados y sus rutinas son menos exigentes, aunque sí más constantes.

“Lo fit era algo alcanzable solo para una elite, pero llegaron estos gimnasios con máquinas nuevas, horarios flexibles y a un precio asequible, lo que ha generado un impacto positivo en los usuarios. En cualquier gimnasio de un sector popular pagas lo mismo que aquí (Smart) y eso influye mucho en el público que no puede pagar 100 dólares mensuales por una membresía”, agrega.

¿Hasta dónde “comerse los hierros”?

Lo fit puede ser muy saludable, pero también puede matar si se traga más hierro de lo que el cuerpo puede soportar. Aileen apunta que “estar fit” no es llegar al fisicoculturismo. “De hecho, eso es lo menos saludable que puede haber porque se exagera en la suplementación, en hábitos alimenticios y se lleva al cuerpo a una hipertrofia muscular más allá de lo necesario”.

Asegura que el cuerpo requiere proteínas, grasas y azúcares para mantenerse estable. Menciona algunas dietas que eliminan los carbohidratos y las considera “dañinas” porque el cuerpo se desgasta y pierde masa muscular. “Si el cuerpo no tiene de dónde absorber la energía, no dará buen rendimiento. Una dieta sin carbohidratos es fatal”.

“El abuso de anabólicos trae muchas consecuencias; hay gente que ha muerto por eso y se dan casos de cáncer. Entiendo que debemos suplementarnos de forma adecuada, pero no consumir anabólicos o sustancias que nos van a dar un crecimiento rápido de los músculos pero a la larga nos atrofian la salud, y hay mucha gente haciendo eso”, comentó.

Lo recomendable es comer entre cuatro y cinco veces al día, obviamente, no todas con la misma carga de calorías. Cada porción dependerá del horario de entrenamiento porque se recomienda ingerir alimentos dos horas antes de ejercitarnos y media hora después de concluida la actividad. El Consejo Superior de Deportes de España recomienda una distribución de consumo de un 25 % en el desayuno, un 35 % en el almuerzo, un 15 % en la merienda y un 25 % en la cena.

La doctora Erika Arias, especialista en nutrición, aconseja balancear las comidas diarias en: 50-55 % con carbohidratos (cereales como el arroz, avena, pastas integrales, legumbres y víveres, de preferencia auyama, batata, yautía y guineitos), frutas y vegetales. Otro 35 % de proteínas animales como la muy saludable y energética carne roja, huevos, aves y pescados. El resto se distribuye entre grasas, como aceites vegetales, aceite de coco, frutos secos y los de fuentes animales.

“Las proteínas forman parte de nuestros tejidos, músculo y piel; forman enzimas y hormonas que llevan el funcionamiento normal del organismo. Las grasas, además de energía, cuidan nuestro cerebro y células, y ayudan a la formación de hormonas y absorción de vitaminas. Los carbohidratos: fuente de energía, fibras y muchos nutrientes. Todos son importantes”, recalca.

Manifiesta que muchas veces se comete el error de disminuir drásticamente las calorías del día junto a un plan de ejercicios, pero “cuando nos ejercitamos, necesitamos consumir una cantidad de calorías de acuerdo con nuestro peso y actividad física, teniendo en cuenta que el déficit calórico para bajar de peso se consigue con el ejercicio”.

El español Marcos Vásquez, líder del movimiento Fitness Revolucionario, prefiere salir de la alimentación tradicional que plantean las grandes corporaciones y adentrarse en el pasado. Asumió la dieta que por siglos usaban los gladiadores y atletas de la antigüedad. Su paradigma sobre la mesa y ejercicios se ha convertido en una religión para quienes le siguen.

“Hay caminos prefijados y muy poca gente se detiene a pensar si eso, que ya está establecido, es lo que realmente quiere en su vida. Pasa en los trabajos, en las universidades, en lo que vestimos, comemos y hasta en el amor. Estamos condicionados por una creencia de éxito que debemos empezar a cuestionar. Lo hice con lo fitness, pero se puede lograr con cualquier cosa”, reflexiona.

Su dieta se basa en reducir el consumo de cereales que no sean integrales, consumir grasas buenas en carnes y productos lácteos. Además, comer proteínas todos los días como huevos y pescados que se hayan criado libremente, también frutas y verduras enteras porque en jugo pierden propiedades. “Hay que reconocer que la dieta que sigue la mayoría de la gente (adicta al azúcar) es tan mala que efectivamente su salud mejoraría si siguieran los principios de la pirámide alimentaria tradicional; sin embargo, esto no justifica el hecho de que se promulgue información incorrecta y dañina”, apunta.

En República Dominicana el  27 % de la población padece obesidad y el 32 % está en sobrepeso, por lo que es frecuente que los galenos recomienden ejercitarse y comer saludable, sin exagerar. “El fin no es sacar cuadritos, sino lograr un estado óptimo donde tu cuerpo esté en el nivel que deba estar, de acuerdo con el peso y al tamaño”, agrega Suanny, de SmartFit.

Pese a que hacer demasiados ejercicios puede matar, nada resultará peor que no hacerlos. De hecho, cada año mueren cerca de 3.2 millones de personas por el sedentarismo y la inactividad física genera mayores probabilidades de padecer problemas de cáncer, diabetes y corazón. Hay que mover el esqueleto para estar saludable, obviamente sin llegar al punto de gastarlo o romperlo.

El impacto en el bolsillo

La especialista Aileen Khoury precisa que una persona interesada en entrar al mundo fit debe hacer una inversión inicial que pudiera llegar a los mil dólares entre inscripción de un buen gimnasio, dieta, vestuario, suplementos y entrenador personal. Solo en un par de tenis adecuados se pueden gastar hasta 250 dólares, dependiendo la tienda y la marca de su elección.

Hacer demasiado ejercicio provoca:

●    Lesiones en las articulaciones y huesos
●    Deshidratación y pérdida excesiva de peso
●    El corazón se debilita porque también es un músculo
●    El cuerpo agotado reduce los niveles de defensa
●    Trastornos del sueño
●    Depresión, irritación y baja autoestima
●    Descontrol en el periodo menstrual
●    Obsesión compulsiva y aislamiento social

El impacto en el bolsillo

La especialista Aileen Khoury precisa que una persona interesada en entrar al mundo fit debe hacer una inversión inicial que pudiera llegar a los mil dólares entre inscripción de un buen gimnasio, dieta, vestuario, suplementos y entrenador personal. Solo en un par de tenis adecuados se pueden gastar hasta 250 dólares, dependiendo la tienda y la marca de su elección.