Cuba juzgó ayer “incongruente” la política migratoria de la Casa Blanca con las renovadas relaciones que mantiene con la isla, tras la expulsión de 14 cubanos desde Colombia que intentaban llegar a Estados Unidos atraídos por los beneficios especiales que les concede este último país.

“Esa política constituye una violación de la letra y el espíritu de los Acuerdos Migratorios entre Cuba y los EE.UU., mediante los cuales ambos gobiernos asumieron la obligación de garantizar una emigración legal, segura y ordenada”, dijo la cancillería de La Habana en una nota de prensa.

El gobierno de Raúl Castro volvió a cuestionar las medidas adoptadas en las últimas décadas que les concede ventajas migratorias a los cubanos que pisen tierra estadounidense, y los cuales han empujado a miles de ellos a emprender peligrosas travesías por países como Ecuador, Colombia, Costa Rica y México.

Muchas veces víctimas de traficantes de personas, los cubanos han salido en masa en el último año ante el temor de que el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, en 2015, termine por derogar esos beneficios, que están amparados en leyes de 1966, 1995 y 2006.
Washington estimula la salida de cubanos de su país como parte del enfrentamiento que mantuvo con la isla en el desarrollo de la Guerra Fría.

Esta política “de igual forma es incongruente con el actual contexto bilateral, obstaculizando la normalización de las relaciones migratorias entre Cuba y los EE.UU. y creando problemas a otros países”, anotó la cancillería.

El sábado, 14 cubanos fueron deportados de Colombia en el marco de la ofensiva que lanzó ese país contra la migración irregular, tras la llegada de miles de extranjeros, la mayoría isleños, que buscan llegar a EE.UU. A raíz de la negativa del gobierno colombiano a facilitarles la llegada a EE.UU, muchos cubanos, que se encontraban en la localidad de Turbo se lanzaron a la selva para intentar llegar a Panamá, y de ahí seguir el viaje a EE.UU.