El mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega, fue nuevamente electo el domingo como presidente en unas elecciones cuestionadas por la oposición y organismos internacionales.

Representante del Frente Sandinista de Liberación Nacional obtuvo el 72.1 % de votos frente a 14.2  para un lejano segundo lugar del candidato del derechista Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Maximino Rodríguez, según el segundo reporte al 66.3 % del Consejo Supremo Electoral (CSE).

Ortega, quien lleva a su esposa como vicepresidenta, es uno de los gobernantes más populares en la historia del país centroamericano.

Por su parte, el Frente Amplio por la Democracia (FAD), que agrupa a la oposición ilegalizada, calcula en 70 % la abstención, mientras que el Poder Electoral, aseguró que la participación fue de 65.3 %.

En tanto el FAD dijo que no reconocerá los resultados oficiales de esta “farsa” electoral, que aún no han sido dados a conocer por las autoridades pero en los que se espera una nueva reelección de Daniel Ortega.

“El FAD quiere dejar sentado ante el pueblo y la comunidad internacional que lo ocurrido hoy, 6 de noviembre, ha sido una farsa electoral y un fraude constitucional”, señalaron los líderes del Frente en una proclama.

Además, exigieron la celebración de elecciones libres y transparentes, porque las de este domingo “son ilegales”. Estas elecciones no tuvieron observadores nacionales ni internacionales.