¿Cuál es su parecer en torno a la reunión que sostuvieron Danilo Medina y Michel Martelly, el pasado martes?

No entendemos el velo de misterio y la brusquedad frente a la opinión pública insular que caracterizaron el encuentro.  Estamos a favor de un relanzamiento del diálogo, pero debe incluir la participación de todos los actores interesados con el objetivo claro de lograr una auténtica reconstrucción de los lazos binacionales.

¿Por qué cree que el tema de la veda a 23 productos de RD no se tocó en el encuentro?

Según las autoridades haitianas, las medidas prohibitivas fueron motivadas, las cuales fueron aplaudidas por las asociaciones patronales haitianas, y entendidas por algunos sectores del empresariado dominicano; no obstante, políticamente, ha sido una medida inoportuna. Dar marcha atrás ahora sin dar respuestas concretas a los motivos que originaron la veda terrestre sería un segundo error político ante los contrincantes del poder. El gobierno haitiano aparecería como una entidad caótica, que no sabe lo que está haciendo.

¿Cree que la veda fue una reacción a los resultados del Plan de Regularización?

Más que a los resultados del Plan de Regularización, desde la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional de septiembre del 2013; en razón de la importancia que tiene el mercado haitiano para la República Dominicana, varios sectores haitianos han estado presionando a su Gobierno para tomar medidas drásticas en contra de un Estado que, según sus criterios, cae en  graves violaciones de derechos humanos.

¿Cómo cree que se llevará a cabo la siguiente reunión de ambos mandatarios?

Muy prematura, en razón de las inquietudes que hay respecto a la jornada electoral del 25 de octubre.

La percepción de algunos sectores es que el gobierno de Haití no colabora en las relaciones binacionales, ¿Cuál es su punto de vista?

Hay serias fallas respecto al servicio consular haitiano en República Dominicana. El gobierno haitiano no dio prioridad al Plan de Regularización a fin de proveer a los compatriotas de la documentación indispensable.

A su parecer, ¿por qué hay un clima tenso en las relaciones binacionales?

Por los problemas estructurales que no hemos solucionado. Así el antihaitianismo ha tomado cuerpo en la República Dominicana, al igual que las reacciones antidominicanas en Haití.

En el fondo, es la falta de voluntad política de los dirigentes, en ambos lados, de provocar los cambios radicales en el manejo de las relaciones binacionales que puedan asegurar la convivencia pacífica, la solidaridad y la cooperación.

¿Cómo ve el Plan Nacional de Regularización?

Una oportunidad desperdiciada de iniciar una cooperación bilateral en el tema migratorio. Por otro lado, el haber excluido cerca de 170,000 personas que no pudieran inscribirse por no otorgar una prórroga cuestiona los verdaderos objetivos del Plan.

¿Cómo cree usted que Martelly ve a la República Dominicana?

Martelly no parece entender que gran parte de los intereses haitianos en el este de la isla están vinculados con la diáspora. No creo que haya tal visión por ahora.