El primer ministro británico, David Cameron, se defendió ayer en el Parlamento de su relación con las operaciones de su padre en paraísos fiscales, reveladas por los “Panama Papers”, y anunció medidas contra la evasión fiscal.

En la sesión, la oposición acusó a Cameron de haber recurrido a tácticas de ricos para escapar al fisco al tiempo que recortaba ayudas sociales a los pobres.

Cameron tuvo hasta 2010, poco antes de llegar al poder, acciones en la empresa offshore que su padre Ian había creado en las Bahamas, y que aparece citada en los documentos del bufete panameño Mossack Fonseca.