Los blancos con los morados; el peñagomismo y el boschismo, dos fuerzas históricamente opuestas, sellaron ayer su unión en la proclamación de Danilo Medina como candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

“Estamos aquí para escribir otra página extraordinaria de nuestra historia. Hoy proclamamos a Danilo Medina como candidato presidencial de nuestro partido. Este día será recordado como fuente de inspiración para las próximas generaciones”, dijo en su discurso Miguel Vargas Maldonado, presidente del partido blanco.

Para Vargas, esta unión es “El clamor de la mayoría del pueblo dominicano”; para Hatuey De Camps, quien fuera por décadas figura emblemática del PRD, se trata de una “caricatura” de intereses.
“Es un signo de corrupción y de gran pena. Lo que ahora existe del PRD es una caricatura de lo que fue la lucha sacrificada de muchísimos hombres y mujeres que abogaron por la libertad, la democracia y que estuvieron en contra de la reelección”, enfatizó De Camps, también candidato a la presidencia por el Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD).

 Los “perredeístas de corazón”, como los define el ahora dirigente perredeísta Fello Suberví, que acudan a las urnas el próximo 15 de mayo se encontrarán con la cara de Medina en el “Partido del Jacho”, y –quizá– se sorprendan ante esta nueva representación, que según Vargas, forma parte del “ideal de unidad” del líder perredeísta José Francisco Peña Gómez.

Sobre esta afirmación, De Camps, quien dice tener guardados todos los discursos de Peña Gómez, sostiene que este nunca se manifestó a favor de la reelección. “Esa es una tergiversación total (…) Es una gran lástima que Miguel Vargas Maldonado señale que Peña Gómez fue reeleccionista; él dio su vida luchando contra eso”, recalcó.

Pero De Camps ya sabía que esto pasaría desde los días en que Hipólito Mejía (presidente 2000-2004), según dice, tenía un “afán reeleccionista”. “Yo veía venir todo esto, claro, no con el descaro que se está manifestando ahora; en la vida hay que tener vergüenza, aunque sea un poco de vergüenza, para no tratar de negar la historia”, expresó.  

En la proclamación de Medina, Vargas Maldonado habló de una democracia estable; de acciones contra la pobreza, de calidad de vida, de trasparencia y, por supuesto, no dejó de anticipar su cuota de participación en el ámbito congresional. Hizo promesas que, según afirma, con esta alianza se podrán realizar.

“Danilo Medina y yo estamos comprometidos a promover la inclusión social como eje fundamental de este acuerdo. Proponemos políticas públicas que harán de nuestro país una sociedad más justa (…) Estamos convencidos de que con este acuerdo podremos hacer frente a los grandes desafíos que hoy se nos presentan”, expresó.

Parece que esta nueva unión ha despertado en Vargas Maldonado un sentimiento de admiración hacia el que fuera en alguna ocasión su contrincante político.

“Danilo Medina entiende los problemas del país y se empeña en resolverlos. Lo que más valoramos es su práctica de acercarse a la gente sencilla; escuchar sus quejas y propuestas. Nosotros pensamos de igual manera. Sí. Se ha hecho mucho en su Gobierno. De eso se trata nuestro acuerdo; de ir juntos por más”, pronunció Vargas Maldonado, quien ahora llama al actual Presidente como “apreciado amigo”.

Medina, candidato presidencial de las dos organizaciones políticas que más simpatizantes reúnen en torno a los últimos comicios, el PLD y el PRD, agradeció esta nueva alianza.

Luego de que Vargas le dijera “nuestro apoyo es decidido y sincero. Vamos a vestir de blanco ese domingo de mayo”, Medina le respondió “gracias por recibirme en su casa. Ambos partidos hemos tenido nuestras diferencias pero también hemos compartido una misma lucha. Ahora que recibimos su respaldo, vamos a consolidar este modelo. Vamos por todos los votos”.

“Primero la gente, siempre con la gente”, fueron las palabras más citadas ayer en este agarre de manos político en el en el Palacio de los Deportes Virgilio Travieso Soto. Mientras Vargas Maldonado escuchaba el “eco” de Peña Gómez, los tuiteros, se preguntaban qué estaría haciendo en su tumba el hombre que en vida dijo en reiteradas ocasiones amar al pueblo dominicano y que asemejó su piel con el color de la noche.